Prohiben película gay en Tunez

La distribuidora del filme de Luca Guadagnino, aspirante a los Oscar, denuncia “un atentado contra las libertades”.

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‘Call me by your name’, una historia de amor entre dos hombres, que compite en la carrera de los premios Oscar, que se concederán el próximo domingo, ha sido prohibida por el ministerio de Cultura tunecino, según ha anunciado este miércoles una de las principales distribuidoras del país, Lassaad Goubantini.

El ministerio ha prohibido el permiso de explotación de la película, que debía proyectarse esta tarde en una gran sala del centro de Túnez, pero a última hora se ha anunciado en Facebook su anulación.

El distribuidor del filme del italiano Luca Guadagnino ha denunciado un “atentado contra las libertades”, señalando que la censura ha sido “seguramente debida al tema de la película”. Call me by your name cuenta la historia de amor entre un adolescente de 17 años y un hombre adulto.

La agencia France Presse ha intentado contactar con el ministerio de Cultura de Túnez sin éxito. Según Lassaad Goubantini, la prohibición “entra en contradicción con la Constitución tunecina”.

Durante mucho tiempo tema tabú en Túnez, la homosexualidad se ha convertido en los últimos años, gracias a la acción de varias ONG, en un tema social regularmente abordado en los medios de comunicación. Sin embargo, las prácticas homosexuales siguen siendo punibles con tres años de prisión en virtud del Código Penal y las personas Lgbt se enfrentan a una fuerte hostilidad social. / Créditos: El Periódico

Tunez. No tiene éxito una protesta por la derogación de leyes contra el colectivo LGBT

La policía de Túnez dispersa una convocatoria de protesta frente al Ministerio de Turismo para solicitar la derogación de las leyes contra la homosexualidad y el din de la «criminalización de la libertad sexual y la discriminación contra las mujeres»

Por Luis M. Álvarez

 

200x200-noticias-reprimen-protesta-en-tunez-3La policía de Túnez dispersa una protesta frente al ministerio de turismo, este sábado, 27 de enero, con el objetivo de exigir la derogación de las leyes contra la homosexualidad. La primavera árabe trajo consigo las reivindicaciones del colectivo LGBT, pero su situación no ha experimentado una gran mejoría, siendo todavía perseguidos con penas de hasta tres años de prisión por mantener relaciones homosexuales.

A pesar de las mínimas muestras de apertura en Túnez, donde tras una postura oficial de los médicos contra los exámenes anales, el gobierno anuncia su intención de no imponerlos a aquellas personas sospechosas de ser homosexuales, y quizás animados por la primera edición de Mawjoudin, el primer festival de temática LGBT que se celebra en el país, y a un mes de que comenzara a emitir Shams Rad, la primera radio LGBT del mundo árabe, la Asociación de Pensadores Libres convoca un acto de protesta frente al ministerio de turismo para exigir la derogación de las leyes «retrógradas» contra las personas homosexuales, bisexuales y transexuales y el fin de «la criminalización de la libertad sexual y la discriminación contra las mujeres», que es finalmente reprimida por la policía, vestidos de civiles, después de que haya sido sido prohibida «por su propia seguridad», según explica el ministerio del interior del país africano.

«Teníamos información de que iban a ser atacados», declara Khalifa Chibani, portavoz del ministerio, explicando que las autoridades deciden prohibir la manifestación «por su seguridad y para preservar el orden público». Con el hashtag #Sayebni (Déjenme ir, en español), la acción de proteta es convocada por la Asociación de Pensadores Libres, que es difundido a través de las redes sociales por Shams.

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Fuente: Universogay

Shams Rad primera radio que defiende al colectivo LGBT en Túnez.

Patrocinada por la embajada de Holanda en Túnez, comienza a emitir Shams Rad, que se proclama como la primera radio que defiende los derechos del colectivo LGBT del mundo árabe.

Por Luis M. Álvarez

Desde este lunes, 18 de diciembre, a las 10:00 de la mañana, se emite desde una localización secreta en la capital de Túnez la que es la primera radio centrada en defender los derechos del colectivo LGBT del mundo árabe con el nombre de Shams Rad. «Hoy hemos dado otro gran paso en este camino pedregoso. Dignidad e igualdad son dos palabras que terminarán con la homofobia. Aquel que no lo entienda ya puede abrir un libro y dejarnos proseguir con este sueño», declara Bouhdid Belhadi en la primera emisión de Shams Rad.

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En la programación de Shams Rad se alternan los programas culturales, artísticos y de actualidad, con testimonios de personales que ilustren sobre la situación del colectivo LGBT en Túnez y la comunidad árabe. «Los medios tunecinos, por desgracia, no tratan el tema de la homosexualidad ni reflejan la situación real de nuestros derechos de manera objetiva (…). Hoy defendemos la cuarta generación de los derechos humanos con el objetivo de sensibilizar sobre nuestra generación para que un día podamos vivir en una sociedad abierta que vivirá pacíficamente y tolerante», explica Belhadi.

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Accesible únicamente a través de internet, Shams está patrocinada por la embajada de Holanda en Túnez, y toma su nombre de la asociación homónima fundada en 2015 para defender los derechos de todas las minorías sexuales y luchar por la derogación del artículo 230 del Código Penal que condena las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, que castiga con 3 años de cárcel, si bien los exámenes anales se practicaban hasta hace bien poco, como consecuencia de una petición del Consejo Nacional de la Orden Médica, el Ministro de Derechos Humanos de Túnez adelantaba que el gobierno dejaría de imponerlos de forma obligatoria, aunque no los ha erradicado.

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Fuente: universogay.com

En Tunez se cometen abusos para incriminar a personas como homosexuales.

Un informe de Human Rights Watch revela comportamientos inquietantes de la policía en Túnez, que llegan a someter a los detenidos a examen anal, para acusarlos después de homosexuales.

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La sodomía está penada con hasta tres años de cárcel por el artículo 230 del código penal en Túnez. Un informe de Human Rights Watch señala que hasta siete hombres han sido encarcelados en el país mediterráneo en los últimos seis meses en base a esa ley, habiendo entrevistado a cinco de ellos, quienes han denunciado que la policía les golpeo y llegó a abusar de ellos, forzándoles hasta hacerles exámenes anales.

Un estudiante de 22 años sostiene que fue citado para ser interrogado después de que su número de teléfono apareciera en el teléfono de un individuo que había sido asesinado una semana antes. Según explica, le llevaron «a un habitación donde había siete u ocho agentes de policía. Empezaron a hacerme preguntas, y me dijeron que el hombre estaba muerto. Yo les dije. ‘Venid conmigo a la tienda, veréis que estaba trabajando cuando lo asesinaron. No abandoné mi trabajo, hay cámaras de vigilancia’. La policía dijo ‘Eso me importa un bledo’». A continuación comenzaron a preguntarle cuál era la diferencia de edad entre ellos, de qué se conocían y quién penetraba a quién. Comenzaron a golpearle y a amenazarle con utilizar otros métodos si no les contaba lo que querían como hacerle sentar «sobre una botella de Fanta». Human Rights Watch afirma que sodomizar a alguien con una botella es una tortura común en Túnez.

El joven continua explicando que siguieron amenazándole, «vamos a abusar de ti, vamos a violarte», con el objetivo de hacerle confesar que era homosexual y había mantenido relaciones íntimas con el individuo asesinado. Cuando le dicen que si confiesa le dejarían en paz, el joven les cree y se inventa que una historia sobre su relación con ese hombre, que sostiene que no es cierta. En lugar de dejarle ir, es detenido sin cargos durante tres días y dos días después del interrogatorio le llevan al Hospital Farhat Hached, en Sousse, donde le someten a un examen anal para buscar, supuestamente, semen del hombre asesinado.

«El doctor me dijo que me desnudara completamente y me pusiera sobre la mesa de examen. Me dijo que me agachara. la policía no estaba en la habitación. Había dos estudiantes de sexo femenino. El doctor me metió su dedo y lo movió en círculos. Las dos mujeres estaban mirando», continua relatando el joven, que asegura que el médico no le informó de los resultados del examen, ni que en realidad no estaba buscando restos del esperma de otra persona, sino que utilizarían ese examen en los tribunales como evidencia de una conducta homosexual. En doce días le sometieron a un juicio en el que le condenaron a un año de prisión, que un tribunal de apelación redujo a dos meses.

«El gobierno de Túnez no tiene por qué entrometerse en la conducta sexual privada de la gente, embruteciendo y humillándoles bajo el pretexto de una ley discriminatoria», declara Amna Guellalo, responsable de Human Rights Watch en África del Norte y el Medio Oriente, «Túnez debería eliminar esas leyes arcaicas, y los policías que maltratan a estos hombres deberían rendir cuentas».