Chile. Las putas lloran a las 5 AM

San Antonio, luces de un puerto olvidado

Por Jose Luis Diaz

El puerto de San Antonio, fue sacado del total anonimato por el artista escénico Andrés Pérez en su aclamada obra la negra Ester. No solo goza de esa bien relatada realidad nocturna  y también posee un  imponente puerto, el cual se levanta como uno de los más importantes de latinoamericana.

El Puerto Rojo de la dictadura guarda misterios entre sus calles, parques y cerros que se mantienen como un gran secreto popular.

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San Antonio oculta una historia, esas historias tristes que se viven a carcajadas entre alcohol, música y diversión, me refiero a las historias contadas por las putas del puerto, posiblemente me criticaran al referirme de putas, pero en los años 80 y 90 no existía el concepto de Trabajo Sexual, por lo tanto, eran las putas las que relataban las historias, la que arrendaba el cuarto, la que amaba intensamente a sus amigas y luego las odiaba.

Eran las putas que de día recorrían el puerto con tacos, labios pintados y al acecho de la mirada caliente de un cliente que pasaría por ellas, eran esas mujeres que se coordinaban para cuidar a sus hijos, se ayudaban a pasar el hambre y se compartían la leche, el pan y el vino.

No recuerdo discriminación hacia las putas del puerto, la verdad que en un puerto chico la discriminación hacia las putas pasa a segundo plano y sobre todo cuando en su gran mayoría eran mujeres las que manejaban  esa cara secreta.

San Antonio, abandonado desde la dictadura, puerto rojo lo llamaban, putas y comunistas bailaban frente a la idea de matar al asesino dictador y quemar su  casa  en Tejas Verdes, donde también existió un centro de tortura, nadie sabía cuando pasaba el criminal soldado, pero imagino su cara al ver subir y bajar mujeres de sus cerros, viudas de su dictadura arrastrando el taco por la ciudad.

En ocasiones durante mi adolescencia visitaba el maravilloso puerto de San Antonio, el aroma de la  harina de pescado no se hacía esperar, calles de arena, cerros para subir y otros para pecar.

A  los 15 años ya estaba  acercándome a la vida que posteriormente sería la mía y no me refiero a la cama remunerada, sino más bien a quienes posteriormente serian mis amigas, cuando el sol se esconde.

Los bares y centros de bailes de San Antonino nunca fueron de mi agrado, los encontraba monótonos, aburridos, muy compuesto para  mi gusto desordenado, las murgas de verano si bien lograba sacarme más de alguna carcajada la idea de estar expuesto frente a otros me colmaba y como no, si era parte de una familia conocida, el comercio era nuestro fuerte y de allí los saludos siempre estaban presentes, mi madre, una mujer hermosa, jamás negaba un saludo, sabia responder los piropos y también detener al señor poco galante que se propasaba en sus palabras, si no lo hacia ella siempre había un amigo cercano que la protegía, gesto de hombría y galantería que hoy parecería un insulto.

Cerca de San Antonia estaba la pagana y corrompida Cartagena, sexo, droga y fiestas estaban asegurados, era fácil estar ahí. El escenario proletario mezclado con clase pobre emergente no lograban llamar mi atención,  más bien lo encontraba como un espacio de niños y niñas presumidas, alardeando  los besos robados de la noche anterior, me aburría ver la masa homosexual que se encargaba de andar siempre junta, y el típico silbido que dejaban al pasar, la verdad que la tontera humana a veces me aburre y nos es que me aburra la tontera, sino lo básica que a veces puede llegar a ser.

En San Antonino conocí homosexuales y travestí, como si fueran los tíos o tías de infancia, mi madre me decía “vamos a ver a una amiga”, al llegar me daba cuenta que la amiga tenia voz ronca, se notaba su barba y a veces su manos grandes, algo atípico para una mujer, al parecer yo era el único que se daba cuenta de esto, ya que la amiga de mi madre eran de mi madre y siempre sus amiga.

El día  llego y junto a Pablo, nos fuimos a San Antonio, éramos de esos amigos que solo fomentábamos las ideas del otro, no existía la palabra cuestionamiento, a veces pienso que nunca supe de ese concepto y por lo mismo poco me afecta lo que al mundo le afecta.

Con Pablo decidimos salir una noche, era verano, estaban los típicos juegos esperando en San Antonia, esos juegos improvisados con motores de auto y ruedas para moverlos, centro de entretención que jamás paso por una supervisor municipal , San Antonio era pobre, necesitaba plata, y como dice mi amiga Romina “la necesidad tiene cara de hereje”.

Decidimos salir, queríamos una noche distinta, y ahí le muestro la otra oferta, las casas de diversión que tanto gustaban de marinos, extranjeros y uno que otro pescador de buena mar y recién pagado, ahí el entretenimiento sería distinto, estaría más cercano a lo que buscábamos y hasta era posible que nos llegue algo, en la noche todos los gatos son negros. Le explico que también las “Chiquillas son la raja” minas simpáticas, guapas y con historias,  así nos ahorrábamos que tener que compartir la vida aburrida de triunfos y glorias de los niñitos de Santo Domingo, nos alejábamos de sacrificio Cerro Arena y nos librábamos un poco del dolor del cerro placilla, todo mezclado en la misma discoteca.

Pablo, vamos a una casa de putas “que nos va a pasar, somos gays,  las chicas se entienden con los gays… relájate y vamos”  caminamos por las noches de San Antonio, buscando el lugar ideal,  así  frente a nosotros aparece  “Las Vegas” un conocido centro de encuentro, casa de caramba y samba o de remoliendo como se llamaba la obra…. pero acá todo era una verdad porteña y no un teatro.

Llegamos a la puerta y nos recibe el cabrón, el llamado regente, Reinaldo, cola viejo que al parecer le gustaban los jovencitos, nunca me saco su mirada, pero yo que en ese entonces me sabía manejar, no me intimidaba su acoso visual. Le dijimos que estábamos aburridos del los carretes de puerto, que mas bien parecían una fiesta de bingo o lotería y sin luces, Reinando entendió y pasamos a ser  los invitados de la casa, nos presento  las chiquillas, hermosas mujeres, delicadas, educadas, diosas del placer nocturno, esas mismas que durante el día caminaban de taco alto y labios pintados, ahora estaban junto a nosotros riendo, bebiendo y fumando.

La amistad poco se dejo esperar, hasta forjar el vinculo menos interesado del mundo, putas y gays, entrelazados en la complicidad de la ilegalidad, la discriminación y de la mirada social que te recuerda quien eres.

Las noches se fueron repitiendo,  la confianza con las chicas creció, nosotros éramos fieles a “Las Vegas”  los otros locales no nos gustaban, no tenían la impronta de esas mujeres, la Costeña, la Luisa, la luz Marina, la Santiaguina, la crespa.

Un día con Pablo mientras bebíamos nuestros tragos, veíamos como una hombre rodaba por las escaleras del tercer piso y la Costeña detrás de él, lo sigue tirando al primero, el muy tonto no le pago a la costeña, creo que fue un mal día para ese hombre, mientras veíamos esto con Pablo reíamos a carcajadas,  la costeña era una mujer seria y respetada.

Con el paso del tiempo comenzamos a darnos cuenta que en la casa de remoliendo la fiesta duraba hasta las cinco, el alcohol hacia lo suyo y las putas desaparecían, los rostros agotados y deslavados nos enseñaban a las  mujeres, madres, tías, hijas, que alegraban el lugar,  a las 5 de la mañana como un cometa de recuerdos, llegaban a su memoria sus hijos, sus padres y familia, ahí junto a Pablo nos quedábamos horas escuchando el porqué lo hacían, sus llantos parecían esperar un perdón de alguien o de algo. Un llanto que solo calmaba un abrazo homosexual que junto con buscar la entretención buscaron la ocasión para compartir una mirada fraterna cercana al pecado.

Las Vegas cerró, pero no sus miles de historias que hoy son contadas en el puerto y recogen la historia de aquellas valientes mujeres.

En Honor a las vegas y a las mujeres que ahí dejaron sus risas y alegrías

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Chile. Infancias con SIDA, los hijos de Rosa.

Por Jose Luis Diaz

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Posiblemente ya estemos enterados que el VIH/SIDA ha ganado las batallas a las inexistentes campañas de prevención, digo campaña por mencionar un nombre a la pobreza creativa del gobierno de Chile. Sin embargo la realidad demuestra que estas nunca existieron, la situación latinoamericana al momento de hablar de sexualidad y VIH pareciera entrar en una verdadera crisis moral.
Una campaña va mas allá de un par de segundos llamando a la prevención, campaña va más allá de un cuadro mal colgado que dice ¡¡cuídate , usa Condón¡¡. Campaña es aquella acción que logra, sensibilizar, educar y concientizar a la población sobre algo que está sucediendo y como sociedad involucrando a todos sus conformantes, podemos prevenir, sin embargo hoy vemos que en Chile y el resto de los países de la zona la productividad y el muro norteamericano fuera la única noticias, a esto se suma el silencio de artistas, científicos, músicos, etc, ya que muy pocos han entendido su rol social frente a estos temas y claro esta es mas linda la foto con el niño accidentado que la foto con el niño fracturado en su interior.
Campaña se ven para dejar de fumar, para no conducir bajo la influencia del licor, para prevenir el cáncer, campañas que podemos llamar ; de “buena formación” no tocan lo íntimo, como lo hizo el clero católico y evangélico, no rozan lo privado, abordan lo que se habla, fluye en ellas el flujo del gobiernos paternalistas, censuradores, la operación cóndor articulada a la cabeza de Bolsonaro.
De sexualidad nada, porque hasta en la muerte del sidoso hay que decir que “murió de cáncer”, la que aborta “fue perdida espontánea”, la violada “solo la toco” y así mantenemos la comodidad silenciosa de quienes nos castran desde la fluidez natural del cuerpo, limitan el deseo, le colocan nombres, le asignan colores y formas para poder moldearlo a la necesidad de la producción.
El Sida se ha gritado a los cuatro vientos y su derrota también, pocos han sido los valientes. El ministro actual no ha logrado callar a esa loca revolucionaria que lucha por ella y por sus compañeras, la tachada de rara, personaje, irreverente. Esa misma loca que desafío la dictadura desde la calle Catalina de los Ríos, loca de boina y pañuelo irreverente que resistió el SIDA en los 80 y 90, poniendo su cuerpo y su genio. La única viuda de Manuel Rodríguez, del que heredo sus pastillas para poder vivir, gritando con su incomoda presencia que el SIDA existe y se quedo en Chile.
En algunas calles de Santiago, miles dirán por mí y mis compañeras como lo hace Víctor Hugo Robles, el Che de los gays, en honor y conmemoración a los más de 500 muertos que el SIDA arrebata cada año.
Muchos hablan del VIH/SIDA como una enfermedad de adultos, dejando las infancias sidosas sumergidas en la total ignorancia, se transforman en el dato que cuelga de las políticas públicas, pareciera mejor no hablar ya que ahí están los violados por las religiones, las victimas del cura cariñoso, ese señor de buena fe, o del pastor rehabilitado de la droga y el alcohol, y que hoy vive de la pobreza que llega a la catedral de la Alameda, ahí están los huachos que el SENAME no pudo vender y que hoy se venden por unos pesos en las plazas de las principales capitales para matar el hambre y el frio.
Tanto miedo le tiene Chile a la sexualidad que en la comuna de Independencia en pleno 2018 un profesor fue perseguido y despedido por mostrarles otra realidad a sus alumnos, les hablaría de un marica que habla de sexo, la censura previa nos vuelve a recordar que la democracia no ha llegado y que los bastiones de Pinochet están dispuestos a levantarse cuando sea necesario, sin importar el color político. Vienen las elecciones en Independencia, hoy los cargos no tienen valores sino precios y el roto nunca amo la pobreza.
Chile lleno de paradojas, mientras los niños con VIH siguen en la sombra, escondiendo su mal aroma, mal vestir. Recorren las poblaciones con cara de pasta base y la verdad no es así, el sida los está matando lentamente, cruzando sus cuerpos débiles y mortales, sin que exista foto que los registre.
Chile, lleno de invisibilización y burlesco, víctima de un periodismo mediocre, que busca la nota simple, hoy un periodista es un estudiante que ahorra pasaje. Buscan a MOVILH e Iguales para hablar sobre VIH, me parece que lo más cercano de Iguales al VIH fue la declaración de su entonces Presidente, Pablo Simonetti, cuando le susurraron sidoso en una aristocrática clínica… “pobres personas” dijo el célebre escritor, y bueno del presidente de MOVILH, aquel luchador contra la dictadura ni hablar, siempre se ha preocupado de limpiar la imagen de la cola bonita.
Y los niños siguen ahí esperando la muerte, como lo hace cualquier niño que está en las casas de SENAME, invisibilidades de una sociedad de adultos, sin temas de adultos, una sociedad que juega a la democracia, en donde un delicado diputado se molesta y emociona frente a la frase: “bien muerto esta Guzmán”. Olvidándose de las muertas que el homosexual senador dejo. Señor diputado, oféndase con lo que hemos construido en la infancia. Y nuevamente pregunto ¿donde están los niños Sidosos, sedientos, quien los esconde, quien los protege?
Hoy solo fueron un punto en la tabla estadística, un punto que comenzará a crecer con la
misma fuerza de un prejuicio.

Donde llegan a morir los niños y niñas del SIDA.

Chile. Más allá del matrimonio Igualitario, se mantiene el sacrificio.

Puchuncaví una zona sin banderas de colores.

Por Jose Luis Diaz

Para muchos que levantamos la bandera de la diversidad sexual y que vivimos en Chile pareciera ser que los activistas y organizaciones LGTBI solo tenemos como consigna de lucha el matrimonio igualitario, me parece importante aclarar que la gran mayoría de los activistas LGTBI estamos por el matrimonio igualitario y a la vez en las distintas luchas y desafíos que vivimos como ciudadanos, avanzando y apoyando los derechos para todas las personas, mas allá de su condición sexual, color político o bandera identitaria que se levante.

Algunas organizaciones con el objetivo de avanzar, figurar y tener unos segundos de pantallas mediática han cometido errores de los cuales no se han responsabilizado y tampoco han pedido las disculpas al pueblo de Chile por el mensaje egoísta que envían, con esto me refiero; Nos unimos en AUC cuando el registro civil estaba en paro, sin pensar ni solidarizar con aquellos trabajadores que pedían dignidad laboral y reconocimiento.

Marchamos lleno de alegría y de colores, mientras Chiloé se levantaba en la lucha por la dignidad de su pueblo.  No podemos seguir avanzado sin sintonizar con la demanda del país y la razón es muy simple, la comunidad LGTB esta en cada una de ellas, estamos presente en la lucha que se levanta en la Araucanía y la reivindicación del pueblo Mapuche,  somos parte de las y los trabajadores sexuales de este país  y por ultimo somos a lo largo de todo Chile parte de la demanda portuaria. Todas esas luchas, las cuales no tienen ningún pronunciamiento debemos hacerlas nuestras y manifestar nuestra presencia en ellas, pues si queremos inclusión no podemos partir a través de la propia segregación.

En esta ocasión, me reuní con Marta Aravena, importante dirigente social y ecologista que junto a otros y otras liderares sociales de base, han encabezado, levantado y dirigido la lucha en la zona de sacrificio de Puchuncaví, espacio del cual la comunidad LGTB no puede restarse.

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Conocemos el ser sujetos de sacrificio, sabemos de discriminación y persecución, olvidar eso, es olvidar lo ganado.

la pregunta fue simple;  ¿Marta, que ha significado para ti esta lucha?.

Mi conciencia medioambiental y de lo que ocurría en la bahía de Quintero, afectando directamente a las comunas de Quintero y Puchuncaví, fue generada a partir de trabajar en una institución ligada al Sindicato de Pescadores de Ventanas y donde mi jefe, Hernán Ramírez, me fue enseñando sobre el problema. Ya años después trabajando en la municipalidad de Puchuncaví, teniendo más conocimiento de la materia y cercanía con la comunidad, a través del trabajo social realizado allí, me nació la inquietud de participar activamente en el tema y poder aportar desde mis aptitudes en post de la defensa de la salud y vida del territorio, defendiendo y resguardando sus patrimonios.

Creo que es inconcebible que existan lugares llamados Zonas de Sacrificio, donde hay un estado indolente y poco patriótico al dejar que allí se violen los DDHH y constitucionales de las personas, en especial de niños y niñas; y donde no se valore la riqueza natural que pertenece a todos los chilenos. Claramente en ningún lugar deben existir Zonas de Sacrificio, todos los lugares tiene su valor, al igual que las personas; y ninguno es mayor que el otro.

Los políticos que me he relacionado en general son del Frente Amplio, y ellos han hecho propio el compromiso de velar porque salgamos de la condición de Zona de Sacrificio; que se mejoren las normas; que dicten normas inexistentes, pero muy necesarias como la norma de suelo; se limite el crecimiento del parque industrial y que las empresas obsoletas cierren. En resumen se han puesto a disposición para avanzar con lo que ha manifestado necesario la agrupación Mujeres de Zona de Sacrificio en Resistencia Quintero Puchuncaví (MUZOSARE).

 

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Absolutamente de una parte de esa agenda, pues por otra parte han habido parlamentarios preocupados en dar a la luz resposabilidades y que se comprometan medidas reales para subsanar los daños y resguardar a la población.

 Queda claro el abandono cuando ocurren los envenenamientos masivos entre agosto y septiembre de este año, y que afectaron mayoritariamente niños y niñas (más de 2000) y el gobierno en vez de resguardar la vida de la población paralizando el parque industrial, lo que hizo fue suspender las clases y alterando la vida de los habitantes por más de 2 meses. Ahí queda de manifiesto que no hay una prioridad real en la agenda política del gobierno.

La prensa no muestra esos daños que son a largo plazo y silencioso como los miles de enfermos de diversos cancér, enfermedades bronquiales agudas, casos de malformaciones congénitas, niños y niñas con problemas cognitivos, entre otros. El aumento de la actividad portuaria que ha empobrecido a la población, pues ha aumentado la delincuencia, prostitución y el tráfico de drogas, en desmedro de la actividad turística, produciendo una baja de de ésta y en la calidad del turista.

Tampoco refleja que sólo el 6% de la población trabaja en el parque industrial y que el resto es generado por otras actividades que no se potencian.

La vida de la zona se ha afectado por la disminución considerable en su calidad de salud y que se ha producido que nuestra juventud prefiera emigrar de la zona, transformándose a pasos agigantados éstas dos comunas, en territorios mayoritariamente de adultos mayores. Por otra parte la instalación de las empresas han incidido en el deterioro o desaparición de nuestros patrimonios, como por ejemplo: la pesca, la agricultura, el resguardo de importantes lugares naturales, como el Humedal de Campiche, el daño a nuestro geopatrimonio, etc.

Hacia las elecciones municipales del 2016 decidí ser candidata a concejal, para lo cual busque partido político con quien ir y que se acercara al trabajo medioambiental en el cual quería incidir. Entonces me contacte con el PEV y desde ahí fui conociendo su doctrina y como se trabajaba, cosa que me motivó mucho. Después de varias capacitaciones conociendo bien la ecología, me di cuenta que era ecologista y que estaba en completa sintonía con esta línea política y de vida; desde ahí y en mi trabajo en organizaciones ambientales es que he llevado la mirada ecológica al trabajo que se desarrolla, con una gran conciencia por el cambio climático.

Mi análisis de como la ecología está en el patio trasero de la política chilena es que culturalmente nos falta mucho y que hemos perdido el sentido común. Que la gente competente no está en política y quienes deciden por nosotros no son solo incultos sino inconcientes. Que nuestros políticos se olvidaron del servicio público, todo lo evalúan a cifras y a lo material, y que la gente frente a la política del individualismo también es irresponsable al no ejercer su derecho ciudadano de votar o si vota lo hace pensando en su propio beneficio y no en el bien común. Y por eso en los espacios que son de todos vemos que no hemos avanzado y que la calidad de vida comunitaria es deficiente, y que aunque la mayoría no se de cuenta sí afecta a nuestro bienestar individual. Por tanto, la mirada ecológica no es prioridad y está relegada a un rincón de la política.

Mis desafíos en la zona son aportar a los cambios, de manera de mejorar la calidad de vida; pero por sobre todo velar por el resguardo de la salud y la vida del territorio. Y cuando hablo de territorio es porque me refiero no sólo al cuidado de las personas, sino también a toda la flora y fauna. Como ecologista estoy clara que somos una especie más en este planeta y que debemos respeto no sólo entre los humanos, sino también a los otros seres; somos un todo y nosotros no podríamos existir sin la existencia de los otros seres. Somos parte de ecosistemas, pero como pensantes tenemos una gran responsabilidad frente al daño que le hemos causado al planeta.

Mi mayor desafío, en realidad, generar conciencia de seguir una política de BUEN VIVIR.

Espero que la gente entienda de verdad que a este mundo llegamos sin nada y nos vamos sin nada; por lo tanto, tenemos que aprender a vivir con lo necesario, pues la felicidad no lo da lo material. Que aprendamos a ser empáticos y solidarios, y que veamos que nuestros pueblos originarios siempre han caminado en la senda de lo correcto y que de ellos hay mucho que aprender e imitar.

Para generar cambios necesitamos más gente comprometida que nos permita realizar educación y conciencia con estas materias; por lo que propongo que debemos despertar la vida en comunidad y dejar que afloren todas nuestras virtudes y buenos sentimientos, dejando atrás la competencia y el individualismo.

Estoy abierta a todo lo que pueda ser un aporte, pero no me precipito a nada; creo que el tiempo nos va trazando el camino a seguir y a medida que se den las cosas iré participando de cada espacio que se vaya abriendo. Por tanto si estoy abierta a una carrera a diputada por la zona; la incidencia política es fundamental.

Todos somos responsables en las cosas que ocurren, en mayor o menor medida. El problema de cambio climático en gran parte pasa por las decisiones políticas de los estados y los gobernantes; pero nosotros también tenemos una cuota de responsabilidad. Si tenemos una vida austera y consumimos sólo lo necesario ayudamos a una menor producción en serie y menos explotación de recursos naturales; por lo tanto llamo a todos a asumir en sus vidas una política de BUEN VIVIR.

Chile. Se promulga la ley de Identidad de Género que beneficiará a personas trans mayores de 14 años.

Este miércoles, Sebastián Piñera, presidente de Chile, promulgó la Ley de Identidad de Género, la cual permite el cambio de identidad de género de forma legal para las personas mayores de 18 años, mientras que este cambio se podrá realizar a partir de los 14 años con autorización explicita de los padres.

“Todas las personas somos iguales, en dignidad, en derechos, en deberes, y en consecuencia deben ser los arquitectos de sus propias vidas”, explicó Piñera, quien aseveró que con esta ley se acaba con una injusta discriminación que padecen las pernas trans en “una sociedad con demasiados prejuicios”.

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Esta ley se logró tras cinco años de largos debates  sobre el tema; además fue aprobada en septiembre pasado con 95 votos a favor en el Congreso de Chile. Esta ley busca reconocer el derecho de las personas travestis, transgénero y transexuales a que su identidad sea reconocida de manera oficial en sus documentos.

La ley permitirá a las personas trans mayores de 18 años modificar su marcador de género en sus documentos oficiales por medio de un trámite ante el Registro Civil; por su parte, los adolescentes de entre 14 y 18 años podrán ejercer este derecho solo si cuentan con la aprobación de al menos uno de sus padres y si su caso es aprobado en un tribunal familiar. LEER NOTA COMPLETA

Fuentes: Desastre.mx  Telam.com.ar

Chile. Los rostros del SIDA que esconden las cifras.

Por Jose Luis Diaz

Hablar de SIDA y de VIH va más allá de hablar sólo de una enfermedad o un estado. Detrás de la enfermedad están las personas. Estamos cada uno de nosotros. Y es eso lo que no debemos olvidar.

Sí; han habido mejoras en la condición de las personas que conviven con el VIH; han sido 20 años de cambios. Actualmente; la esperanza de vida ha aumentado considerablemente. La ciencia, la medicina y las terapias alternativas han colaborado. Pero es nuestra obligación, como sociedad, como ciudadanos, recordar a todas las personas que conviven a diario con este estado y a todas aquellas que ya no están con nosotros. Las que lo saben, las que aún no conocen su diagnóstico y su entorno.

Hoy, más que nunca, está en nuestras manos educarnos. La tarea pendiente de la autoridad y el Gobierno de turno. El aumento en los márgenes del rango etario nos da importantes señales. La Educación Sexual a nivel escolar carece de recursos que permitan alertar y tomar conciencia de la situación. Los programas y los planes de estudio distan de la realidad e incluso son inexistentes en algunos establecimientos educacionales. La Educación Sexual en nuestra formación no fue suficiente y hoy es, prácticamente, inexistente. Ahí el motivo del importante número de adolescentes notificados. La Tarea del Estado en la PREVENCIÓN no es efectiva y es hasta absurda. Sin importar el Gobierno de turno, el tema ha sido sólo eso; un punto más en una pizarra.

Por otro lado; afrontar el mundo laboral siendo notificado; obligándonos a ausentarnos desmedidamente por controles que tienen esperas que pueden ser eternas y el desconocimiento por parte de los empleadores respecto a la realidad de los tratamientos y al efecto que causan en una persona son suficientes para poner en una balanza la seguridad y la estabilidad laborar por sobre la salud. ¿Dejamos de ser nosotros mismos una prioridad?

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Y si hablamos de la Salud y el Servicio Público ¿Estamos conformes?

Es difícil encontrar un equipo idóneo en su totalidad; preparado y formado para la ejecución de sus funciones y, por sobre todo, enfrentarse al efecto que genera la notificación de este estado en una persona. La función se mecaniza y se estandariza para abarcar un mayor número de pacientes. Pero no somos sólo un número. Somos realidades y experiencias distintas. Es, probablemente, este espacio de salud en donde se aprecian mayormente los prejuicios y la condena social. Entre los profesionales y equipos que nos atienden. Intentan salvarte pero te matan socialmente.

Nosotros somos responsables de mantener una salud sexual controlada; realizándose la prueba de VIH de forma periódica y previniendo también otras ITS. Debemos ser responsables y colaborar en educar.

Por otro lado, las personas que convivimos con el virus también somos importantes de cara a ser integradas y respetadas en la sociedad y la comunidad. El VIH y el sida no debe ser olvidado ni ignorado. Ni en vida ni tras la ausencia de ella. Por ello hablamos, y somos sujetos capaces de luchar por el reconocimiento que merecemos. Somos personas. Con derechos y obligaciones como todo ciudadano.

Es cierto, para los familiares también es un proceso difícil aquel en donde deban mostrar y o recordar a sus seres queridos. Sabemos que la sociedad estigmatiza y discrimina. Segrega y enjuicia. Hoy la responsabilidad es de todos. En nuestra sociedad es necesario visibilizar la situación. Ayudar desde nuestros testimonios y experiencias a desmitificar falsas creencias sobre el VIH y el sida. La educación en todos los niveles etarios es necesaria pero evidentemente escasa. Debemos generar conciencia. Empatía. No podemos seguir encendiendo velas o marchando por los más de 600 muertos que se suman año a año. Por mejorar las condiciones con las que fueron tratados y las negligencias de un sistema que intenta esconderlos bajo la alfombra. Detrás de cada dato estadístico hay una historia. Una familia. Un ser humano.

Visibilizarnos no nos hace más vulnerables sino más fuertes.

 

Chile. SIDA, una historia entre dos.

Realidad  y rostro que esconde una cifra

Por Jose Luis Diaz

En próximo 1 de Diciembre se conmemorara el día internacional del VIH/SIDA, acción que se realiza desde 1988. Momento para recordar a todas las victimas de esta cruel enfermedad que azotó a la población homosexual en los años 80 y 90.

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En la actualidad mas de 500 personas mueren en Chile a causa del VIH/SIDA y una cifra importante queda con secuelas de las enfermedades oportunista, la detección no es prevención y estas cifras dan cuenta del fracaso que tenemos en la política publica en esta materia y que a su vez nuestro país requiere un replanteamiento para enfrentar el problema y no disfrazarse de asesores, casting o la indolencia ministerial.

Los motivos que ocasionan la muerte no son muchos, falta de adherencia a los medicamentos, detención tardía, cepas mas resistentes y los propios prejuicios.

Hoy vivimos un olvido político, campañas inexistentes, ignorancia total de la ley SIDA por parte del gobierno de turno, disminución de los recursos, organizaciones exigiéndose al máximo para poder responder a la demanda que cada vez aumenta mas.

Por otra parte la muerte social es algo que sigue rondando a las personas notificadas.

Chile ha perdido la pelea de la prevención y como gesto reparatorio el ministro actual a través de un improvisado segundo plan centra sus puntos en la detección, ahorrando al gobierno poner en tabla la importancia de hablar sobre una ley de educación sexual obligatoria.

Este olvido no es casual y posiblemente se debe a que cada notificado se transformo  en una cifra, haciendo desaparecer el rostro humano y con ello su realidad, por esta razón y aportando a la conmemoración de un diciembre rosa y a la memoria de mis caídos es que  me pareció pertinente eliminar el numero, bajarme de la estadística y dar a conocer una historia de lucha, amor, compañerismo y lealtad  atreves de dos valientes Homosexuales.

Más mata más el Sida que la honestidad ( Diego Arriagada 2018)

¿Cómo se conocieron?

Diego: Nos conocimos por una persona en común el 2016. Nos agregamos en facebook. Cada uno estaba en sus  proyectos; Gerardo preparando “Fragmentos de memoria”, que se presentaría en el GAM con la compañía francesa La Position Du Guetteur de Ricardo López. Yo estaba reencantándome con la escritura. Así fueron varios meses; de hablar de teatro y libros. Y, terminando el mes de octubre, decidí ir a visitarlo al Hospital San Juan de Dios; donde estaba llevando su tratamiento de Quimioterapia de Eshap por el tercer cancer linfático no hodking que había aparecido. No sé si nos caímos tan bien. Éramos, literalmente, polos opuestos. Pero parece que de verdad se atraen.

¿En qué momento hablan del VIH?

Diego: Cuando las cosas y los sentimientos pasan de la simple amistad y hablamos de nosotros y los planes, el tema apareció. Las opciones eran simples. Hacer que el VIH nos separara o nos mantuviese juntos. Hay miedos. Hay prejuicios. Hay dudas e ignorancia. Pero habían pasos que darlos y teníamos que darlos juntos.

¿Cómo se puede llevar una relación, a pesar de los prejuicios de los demás?

Gerardo: Mientras las personas que son parte de una relación tengan las cosas claras es suficiente. El Vih es un tema para nosotros en lo que hacemos y en lo que pretendemos transmitir a través del Colectivo Mar y Cueca y los espacios que ocupamos. Hay ejemplos como en “120 Latidos por minuto”, que nos permiten entender que debemos reivindicar a las personas y no las etiquetas que la sociedad impone. Dejar de estigmatizarnos y victimizarnos. La tarea es exigir lo que corresponde. Enseñar y seguir cumpliendo los roles que decidimos adquirir en la sociedad. Lo que significa hacer cosas desde dentro.

¿Sientes que recibieron buena información de parte de los médicos tratantes?

Diego: No hemos tenido la instancia de sentarnos frente a un doctor juntos. No como pacientes. Hemos abordado el tema en distintos momentos; hemos generado importantes proyectos como el Encuentro “#Todxs; el Derecho a Todos los Derechos” junto a destacados especialistas; participamos de seminarios e incluso focus groups. Probablemente, eso mismo nos ha hecho acompañarnos y conocernos mejor. Hacer arte y hablar del VIH. Además; el Sector Público no tiene esos espacios. O son insuficientes. Si hoy se están anunciando recortes en el Presupuesto del VIH; ¿crees que exista intención de que parejas como nosotros aprendan y dialoguen sobre la realidad con la que conviven?

¿Cómo te explicas el aumento del VIH en Chile y como evalúan ustedes las Políticas Públicas?

Gerardo: Más que un cómo es un por qué. Desde que se dejó de hablar de que el Sida mata, como fue en los 80 e incluso los 90; ya no se respeta. Ahora hay tratamientos. No te mueres de VIH; puedes vivir incluso en mejores condiciones que un insulinodependiente. Pero el riesgo está en el desconocer la prevención. El “a mí no me va a pasar” está latente; nadie se hace cargo del contagio adolescente. No pasan las cosas por prevenir una enfermedad como el VIH y el SIDA; pasan por todo lo que no se habla. La sexualidad y la responsabilidad. La ignorancia en la Educación sexual en los colegios. El callar y no hablar de los riesgos que implican las ITS; por no ser capaces de decir CONDÓN. Por el aparentar un estatus. Y al final no es el VIH el que mata. Son todas las enfermedades anexas que el virus implica. La ignorancia frente al recontagio.

Diego: Hay que entender que el VIH no es sólo cuestión de salud pública. Es política, es educación. Es Social. El Estado está aparentando tomar conciencia pero no aplica medidas preventivas. Las campañas son absurdamente básicas y terminan estereotipando grupos de riesgo: jóvenes, homosexuales, inmigrantes. Estamos hablando de una epidemia y la sociedad no está reaccionando. Ahí es donde el activismo está ganando espacios. Sin recursos, la mayoria de las veces. Son estos movimientos y colectivos culturales los que están tomando decisiones. Pero no se puede hacer todo el trabajo. Podemos ser parte pero la heterogeneidad de la sociedad hoy requiere muchísimos actores que vayan más allá del color político y que trasciendan sobre un periodo de gobierno. Y reduciendo presupuestos, dilatando campañas o escondiendo lo que pasa con la gente, transversalmente, no avanzamos. Retrocedemos. Y vamos a ser responsables de una tragedia mayor.

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Pronto llegamos al 1 de Diciembre día internacional del VIH, ¿Sienten que Chile le ha dado una batalla adecuada?

Gerardo: Todos los días son los día del VIH; todos somos positivos porque, al lado de cada uno de nosotros, existe alguien con VIH. Lo sepa o no. Hay organizaciones que han demostrado con creces que necesitamos cambios. Hay activistas y artivistas que se han empoderado y apoderado de espacios jamás utilizados para enfrentarse al VIH. Hay espacios como Comunidad Cultural Rogelia que lo incluyen en su misión y constantemente desarrollan espacios de arte y debate relacionados al VIH; el Museo de Química y Farmacia innovó en el tema y desarrolló una importante muestra a cargo de Gastón Muñoz, “Arte y Cuerpo Seropositivo”. La visibilidad, la formación y el diálogo constante con la comunidad por parte de Felipe Díaz–Olave #Positivo en el norte de Chile; algunos rostros emblemáticos como el Che de los gay y cada movimiento y colectivo que, como nosotros, utilizan sus recursos y espacios para dialogar y combatir el desentendimiento que tiene esta sociedad respecto a la realidad del VIH.

Chile está al debe. Pero no nos desmotivamos. Sabemos que tenemos que hacer aún más.

¿Qué pasa en su entorno cuando confiesan que  viven con VIH?

Diego: En una relación, para entender el VIH, debemos asumirnos positivos ambos. Y los demás, pueden entender o no. Compartir o no. Pero nosotros decidimos estar juntos. Pelear por una causa juntos. Hacer arte. La etiqueta que ponga el resto no influye en el futuro que decidimos construir. Los que quieren estar cerca, estarán.  Además; conocí a Gerardo grabando un documental dirigido por Ximena Quiroz. Sobre su historia. Su proceso con el cáncer y el VIH. Hasta nuestra unión Civil aparecerá en la pantalla grande. Decidimos hacer de nuestra experiencia un proceso que forme parte del aprendizaje de otras personas. Así también lo ha trabajado Ximena y estamos muy ansiosos de que todo el mundo pueda entender que los límites los ponemos nosotros mismos

¿Qué le dirías a los evangélicos cuando señalan al VIH como una castigo de Dios; más allá de que creas o no en él?

Gerardo: La fé de las personas es una cuestión personal e individual pero no es justa ni correcta cuando atenta contra los espacios de los otros. Cuando juzga. Cuando destruye y no construye. El mayor castigo es ver a personas sin individualidad y que terminan actuando clandestinamente. Que terminan sufriendo y viviendo en soledad. Sin poder pensar y juzgar de manera independiente por satisfacer a un culto. Lamentablemente son cada vez más. La tarea es educar. Y respetar.

¿Por qué creen que demora tanto la educación sexual en Chile?

Diego: ¿Existe educación sexual en Chile? La educación, en general, no es prioridad en Chile. La jornada de un profesor está lejos de poder ser un guía. La sexualidad no tiene un espacio en el programa educativo. En Chile se parcha. Cuando hay temas contingentes, se capacita un par de horas a la Jefa de UTP de un colegio y listo. Y las familias…¿A qué hora educan las familias? Al final, los jóvenes aprenden más de un youtuber o de la pornografía. Entre pares se habla. Pero es difícil hablar de sexualidad en familia cuando los conceptos y el lenguaje son tan distintos. Y en pareja; vivimos en una sociedad en donde la complacencia predomina. Por suerte las mujeres están ganando una batalla y defendiendo su opinión y decidiendo.

Chicos, he conocido muchas fiestas donde se practica el sexo sin condón. Ahí la gente sabe cómo se trasmite el VIH, ¿A qué creen ustedes que se deba esta falta de compromiso en el cuidado?

Gerardo: la respuesta es simple. ” A mi no me va a pasar”. Esa irresponsabilidad con uno y con los otros. La falta de educación respecto a los riesgos. Y la poca contención para entender que el VIH no impide desarrollarse ni llevar una vida normal. Es una enfermedad que no tiene cura pero se puede sobrellevar con responsabilidad.

¿Qué les diría a todos lo que no concretaron su relación o romance al saber que el otro era positivo?

Diego: Cada ejemplo es un caso distinto. Nosotros decidimos construir y aprender más allá del VIH. Quien sienta que encontró a la persona correcta, va a darlo todo para forjar un futuro y un proyecto. Pero, para eso, ambos deben saber y sentir lo que quieren. Lejos de un discurso correcto. Apoyarse. Comprenderse y complementarse. Como en cualquier relación.

¿Ustedes recomiendan contarlo o es mejor callar y cuidarse?

Gerardo: A modo muy personal; es imposible compartir la vida con alguien sin confiar algo tan fundamental. Pero es una cuestión individual, a pesar de lo importante y esencial que es que el otro te conozca tal cual eres.

¿Qué mensaje enviarían a la sociedad entera?

Gerardo: Volvamos a ser empáticos. Miremos a los otros a los ojos y respetemos; aprendamos y valoremos las diferencias. Todos convivimos y construimos la sociedad en que vivimos. Somos gestores de cambios.

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