Chile. Trabajo sexual. El nuevo escenario laboral de latinoamericana.

Por Jose Luis Diaz

Posiblemente pocos hemos escuchado hablar de las trabajadoras sexuales, aquellas mujeres que consiente de su actividad y sabiendo de la utilización de su cuerpo se dedican a este trabajo, mal mirado, estigmatizado, perseguido y discriminado, personas a las cuales llamábamos prostitutas o prostitutos.

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El trabajo sexual, hoy nos coloca en un nuevo escenario, nos vuelca a la reivindicación de los derechos negados por cientos de años, de mujeres golpeadas y asesinadas al desamparo de la justicia, y peor aún, en ocasiones justificado por la justicia. Hoy posiblemente Jesús levantaría a Magdalena y le preguntaría: Mujer donde están los que te juzgan y en esta ocasión María no callaría y respondería; Presos por abuso de menores.

El escenario laboral latinoamericano cambia, luce labios rojos, vestidos cortos y unos largos tacos, no viste el uniforme institucional de una funcionaria de farmacia y si bien algunas trabajan las 24 horas, en la mayoría de los casos su trabajo se desarrolla en la noche, en complicidad con la oscuridad y colaborando con el anonimato de sus clientes.

Las trabajo sexual hoy son una verdad que exige, reivindicación, aceptación y también sus derechos laborales como trabajadoras y trabajadores, es decir el reconocimiento de su dignidad, respeto y máximos legales para ejercer su oficio; seguridad, buen trato y sobre todo salud y porque no decirlo ser mencionadas en las próximas palabras que se digan el 1 de mayo, día internacional del trabajador y trabajadora.

No podemos desconocer el machismo latinoamericano, la fuerza de su patriarcado y lo penetrante que ha sido la religión, viendo pecado en todo lo que se escapa de sus errores, porque a diferencia de los no consagrados en la religión, nosotros cometemos pecados. Mientras que sus abusos infantiles y conductas impropias solo son errores de la fe, o la fuerza de un espíritu demoniaco que se apodero unos minutos de ellos.

Hoy la sociedad está cambiando, apareciendo nuevas figuras sociales y nuevas figuras sindicales y las leyes con la demora que la caracteriza, Letelier debe estar agotado de 30 años de poder. El pronunciamiento de los sindicatos es fundamental en el reconocimiento de sus pares trabajadoras y trabajadores sexuales,  y así abrir paso en el mundo laboral a una ejerció conocido pero conscientemente ignorado.

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Los sindicatos saben que la lucha en derechos se consiguen en alianzas y acuerdos de base, no reconocer estas nuevas figuras en el campo social y laboral seria una error importante e injustificable, pues al igual que el carpintero y el obrero, siempre han estado existiendo en nuestra sociedad

Las trabajadoras y trabajadores sexuales han sido parte de las luchas por la independencia de América latina para así liberarnos de imperio colonizador español. También se han presentado en las luchas sociales que reivindican los derechos de los más desvalidos. Estuvieron gritando por el derecho a voto, por el término de la violencia hacia la mujer, peleando la democracia en tiempos  de las dictaduras latinoamericana.

A veces unos labios rojos gritan más fuerte derecho y democracia.

Para los científicos sociales este es un nuevo desafío, se termina la promiscuidad, la prostitución, la puta. Se termina el llamado a un centro de menores para arrebatarle sus hijos a la mujer que trabaja con su cuerpo. Hoy estamos frente a una nueva figura laboral, mujer u hombre que reivindica su ejercicio e instala un paradigma en el mundo del trabajo, la política y la cultura.

Es importante mencionar que las trabajadoras y trabajadores sexuales y así como lo señalan son y serán siempre mujeres u hombres  mayores de edad, pues también condenan el trabajo infantil y más aun si se trata de comercio sexual, no comparten el daño a la infancia.

Para la comunidad LGTBI latinoamericana, la complicidad de la noche, la discriminación y violencia sembró un lazo de compañerismo y fraternidad que solo la marginalidad en los derechos fue fortaleciendo,  es por esta razón que los trabajadores sexuales LGTB junto a las trabajadoras y trabajadores sexuales hetero inician las primeras alianzas para abrirse paso en un mundo sindical. A veces los espacios no solo se consiguen gritando sino comprendiendo que todos, todas y todes de alguna manera buscan llevar el “pan a la casa”.

En memoria a quienes alegraron el Puerto de San Antonio y siguen riendo…

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Chile. El medidor eléctrico, un juego en dictadura

La alegría del corte de luz.

por Jose Luis Cano

Posiblemente muchas personas no entiendan el cariño y apego que se tiene a un aparato muchas veces mal cuidado y criticado.

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El medidor eléctrico en Chile y sobre todo en las poblaciones representa más que un simple aparato que implica problemas y costos, para muchos en su infancia,  el medidor eléctrico fue uno de los juegos en dictadura más recurrente y compartido entre los niños y  jóvenes de las poblaciones de nuestro País.

Para otros era la trampa al sistema explotador, un buen soldador sabia como engañar al  medidor y así proteger a la familia del costo de su trabajo, consiguiendo que este no figurara en los registros mensuales de electricidad, más de alguna vez fue parte de las conversaciones familiares para lograr detener el avance de su incansable cálculo de consumo. Creo importante mencionar al “imán” que siempre acompañaba al medidor para frenar el avance de reloj,  ni hablar de la quema de tapones o cuando nos pasábamos del gasto permitido y el medidor automáticamente cortaba el ingreso de electricidad al domicilio, evitando que un posible incendio nos eliminara la memoria, ya era suficiente la quema de libros realizada por militares.

Hoy esta historia la quieren cambiar, borrar de nuestra memoria, reemplazarlo bajo el rotulo de la inteligencia. Posiblemente nadie pensó que se podía escribir desde los afectos a un aparato, creo que yo era uno de esos. Sin embargo cuando ese aparato te ayudaba a sonreír pasa a ser algo más allá que un ser sin vida y sin historia. Pasa a ser parte de los cuentos que relatas en una fiesta de amigos, improvisando cuentos para tus hijos, recordando las complicidades de las infancias  en dictadura.

Cuando niño recuerdo que un simple juego nos convocaba a todos, en ese momento la dictadura era implacable en su actuar, asesinando niños, jóvenes y adultos, torturando ancianos y haciendo desaparecer a miles de chilenos. La bestialidad del dictador se hacía presente en todas las poblaciones de Chile a través de sus brazos militares que ejecutaban sus órdenes asesinas.

Las infancias y sus fantasías era difíciles de sostener, era un desafío abrigar tan inocente pensamiento entre muertos, balas y lacrimógenas.

Cada padre jugando a la mejor interpretación de Roberto Benigni, para suavizar el golpe en nuestras vidas, recuerdo que mi padre, entre lagrimones y limones, cada noche nos contaba un cuento de su autoría, un cuento a decir verdad “macabro”, que nos hacía llorar junto a mi hermano cada vez que lo escuchábamos. Hoy nos reímos y analizándolo bien,  el cuento era horrible para que nuestra vida fuera bella.

Los medidores de nuestro juego. Nos juntábamos; Carlos, Nelson, Manuel, Marcelo, yo y otros amigos a buscar nuestra felicidad de infancia, la cual  no dejaríamos que la dictadura nos arrebatara, éramos parte de la resistencia y no del sometimiento, veíamos y vivíamos la lucha de igual forma que los adultos, compartíamos los dolores,  mirábamos llegar las flores cuando perdíamos a uno de los nuestros. Era el único momento en que la seca y gris población, sin arboles ni plazas se dejaba sorprender por una caravana de colores y aromas que seguían al difunto guerrillero.

La reunión con los amigos no era improvisada. Amigos cercanos, cómplices y aliados, en busca de la entretención, ahí aparece uno de los juegos más emblemáticos de toda buena infancia, se apostaban las lealtades y complicidades, se trabajaba el compañerismo. Crecimos con el lema “si pillan a uno los pillan a todos” por lo tanto los códigos de infancia  estaban incorporados; jamás hablar, jamás delatar, y siempre callar pase lo que pase. Siempre callar, si alguien nos sorprendía y lograba alcanzarnos no podíamos dar nombres, en esos casos la respuesta era;  “estoy jugando solo”.

El juego era simple y mucho más entretenido que los actuales, entrar entre los callejones de casas y departamento,  “cortar la luz desde el medidor” y luego salir arrancando, era un triunfo que ameritaba dar vuelta  la cancha seca que compartíamos, nuestro escenario poblacional de peñas, discursos de dirigentes sociales y aveces improvisados festivales que nos alegraban la vida en tiempos de un chille temeroso y oscuro. Había que celebrar el apagón local que organizábamos.

Luego en el punto de encuentro con los amigos, contábamos cuantos medidores cortábamos y quienes salían es búsqueda de estos pequeños malandrines, un encuentro de carcajadas explotaba en cada uno de nosotros hasta transformarse en una sola. Un momento de infancia, alejados de lacrimógenas, vidrios quebrados, padres y familiares desaparecidos, caravanas florales y muertos, todo se transformaba frente a esos improvisados juegos que nos alegraban las infancias en la dictadura sangrienta de Pinochet.

Hoy los medidores, cómplices de aquel momento pretender ser arrebatados, borrados de la historia de cada uno o por lo menos de aquellos que vamos rescatando esas pequeñas instancias que nos hicieron felices en la sangrienta época, en donde le toque de queda, los allanamientos y la violencia de estado estaban naturalizados.

Hoy no solo se cambia un aparato, hoy se remueve la felicidad en tiempo donde la infancia era fracturada por la política de un estado impuesto a través de la traición de las armas.

Por todos los medidores de Chile, sus recuerdos y anécdotas.

Y por los recuerdos de trajo esta breve nota que dibujo una sonrisa y saco más de una carcajada.

Chile. Suicidio. El silencio de los nuevos hombres

Por Jose Luis Diaz

Posiblemente el acto suicida sea la acción con más preguntas, sin mayores respuestas y a la vez ninguna conclusión. Nos muestra el hecho altamente justificado y también condenado.

No le perdonamos al muerto haber concretado esa hazaña heroica de llegar al punto donde nada importa.

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Todo ser humano que aprecie la vida se ha encontrado en más de una ocasión con estas señales. Alrededor de ellos giran cuentos, historias y hazañas, algunos  suicidas en momentos de la historias han sido grandes héroes y que fueron por sobre los limites permitidos, los recuerdan canciones, museos y algún cuadro conmemorando la travesía.

Hoy parece que en una sociedad de derecho, el derecho al suicidio sea  el menos discutibles, suicidarse no esta en la parrilla política, menos aun en un país que defiende la vida, sin  importar la calidad de vida.

Estamos en una sociedad donde los rituales para soltar lo amado se han perdido. Lejos quedaron las mujeres vestidas de negro que anunciaban por la calle la partida de un ser amado.

La cuadra silenciosa donde estuvo el muerto hoy parece una postal de algún álbum viejo y retorcido.

En Chile, durante el año 2009, la tasa de suicidios es muy similar a la muerte en accidentes de transito y muy por debajo a las muerte por agresiones. Los hombres siguen liderando las cifras, superando por sobre un 300% a las mujeres, ese mismo año se suicidaron 1724 hombres y 424 mujeres, el año que escogí para levantar mi estadística no es casual, pues de dolor y suicido he aprendido no solo en un libro.

En el trascurso del ejercicio de mi profesión me ha tocado encontrarme con distintas personas que de alguna u otra forma se acercan al suicido, a través de una idea, un gesto, un intento o simplemente las victimas de quienes se atrevieron a cometer el acto suicida.

No podemos olvidar que el suicida deja víctimas.

Sin lugar a duda hablar de suicido es muchas veces hablar de un limbo persecutorio del cristianismo, que lo mantiene prohibido y condenado.

Suicidio para algunos es hablar de la derrota social que sufrió el desafortunado que tomo esa decisión o simplemente el desorden mental de un ser que habita un país sin ley de salud mental, dejándolo escapar como gotera filtrada de una mapa enfermo.

Como sociedad necesitamos hablar de la muerte y de como llegar a ella, hemos sido testigo como una pareja de ancianos se quita la vida, pues la miseria ya no podían sostenerlos, ahí nace la pregunta, será un suicido o es un asesinato social que conduce inequívocamente a la muerte. Un caso similar lo vimos antes con un hijo que mata a su madre y luego se suicida, ambos de la tercera edad, el hijo agotado de su vida precaria no podía dejar a su madre sola y decide la trágica acción.

Hay suicido, muerte asistida o asesinato colectivo, hacerse esas preguntas nos puede ayudar a ver que es lo que observarnos cuando escuchamos que alguien se quito la vida, es mas fácil dejarlo partir con las culpas o hacer el ejercicio mental de pensar la sociedad que estamos generando y como el vivir se transformo en un sobrevivir, siendo el suicido una alternativa a la verdadera vida.

Espero que este momento reflexivo no detenga a los suicidas, pues han estado ahí para recordarnos que somos los que decidimos seguir viviendo o sobreviviendo en un mundo de miradas esquivas y de colores grises.

En Chile los principales motivos de suicido son la depresión, abuso de droga y trastornos  mentales, en estos últimos las tasas mas alta son los bipolares y esquizofrenias, al saber estos uno se puede preguntar que hay para ellos, bueno todos cuentan con un programa ges, el cual dependiendo de los ingresos de la persona asegura las ventajas y beneficios. Quienes cuentan con más apoyo son los que se encuentran en el sector publico de salud, ya que presentan una red amplia de profesionales y beneficios, a diferencia de lo que están en el sistema privado de salud que cuentan prácticamente con el beneficio ges y la exclusión de otros programas por no cumplir el criterio de ingreso. Hasta la muerte es clasista.

Lo anterior es importante, hay muchos quienes se empeñan en instalar otras variables para la  vulneración suicida , variables que ellos crean y posteriormente venden la solución, es decir, invento el problema y lo reparo, practica que nos impide ver el mapa real de la muerte y sus formas.

Hoy debemos humanizar, contener los espacios para estos nos contengan, respetar las decisiones aunque estas despierten el más frió dolor.

El suicidio es otra muerte que acompañara nuestras vidas, plagadas de crímenes simbólicos y muertes resucitadas.

Cuando terminemos de aprender a vivir iniciaremos el camino de nuestra propia muerte, un prematuro atajo puede impedir que veas el hermoso árbol de la vida que ayudaste a cuidar.

En conmemoración a quienes decidieron partir.

Chile. Las putas lloran a las 5 AM

San Antonio, luces de un puerto olvidado

Por Jose Luis Diaz

El puerto de San Antonio, fue sacado del total anonimato por el artista escénico Andrés Pérez en su aclamada obra la negra Ester. No solo goza de esa bien relatada realidad nocturna  y también posee un  imponente puerto, el cual se levanta como uno de los más importantes de latinoamericana.

El Puerto Rojo de la dictadura guarda misterios entre sus calles, parques y cerros que se mantienen como un gran secreto popular.

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San Antonio oculta una historia, esas historias tristes que se viven a carcajadas entre alcohol, música y diversión, me refiero a las historias contadas por las putas del puerto, posiblemente me criticaran al referirme de putas, pero en los años 80 y 90 no existía el concepto de Trabajo Sexual, por lo tanto, eran las putas las que relataban las historias, la que arrendaba el cuarto, la que amaba intensamente a sus amigas y luego las odiaba.

Eran las putas que de día recorrían el puerto con tacos, labios pintados y al acecho de la mirada caliente de un cliente que pasaría por ellas, eran esas mujeres que se coordinaban para cuidar a sus hijos, se ayudaban a pasar el hambre y se compartían la leche, el pan y el vino.

No recuerdo discriminación hacia las putas del puerto, la verdad que en un puerto chico la discriminación hacia las putas pasa a segundo plano y sobre todo cuando en su gran mayoría eran mujeres las que manejaban  esa cara secreta.

San Antonio, abandonado desde la dictadura, puerto rojo lo llamaban, putas y comunistas bailaban frente a la idea de matar al asesino dictador y quemar su  casa  en Tejas Verdes, donde también existió un centro de tortura, nadie sabía cuando pasaba el criminal soldado, pero imagino su cara al ver subir y bajar mujeres de sus cerros, viudas de su dictadura arrastrando el taco por la ciudad.

En ocasiones durante mi adolescencia visitaba el maravilloso puerto de San Antonio, el aroma de la  harina de pescado no se hacía esperar, calles de arena, cerros para subir y otros para pecar.

A  los 15 años ya estaba  acercándome a la vida que posteriormente sería la mía y no me refiero a la cama remunerada, sino más bien a quienes posteriormente serian mis amigas, cuando el sol se esconde.

Los bares y centros de bailes de San Antonino nunca fueron de mi agrado, los encontraba monótonos, aburridos, muy compuesto para  mi gusto desordenado, las murgas de verano si bien lograba sacarme más de alguna carcajada la idea de estar expuesto frente a otros me colmaba y como no, si era parte de una familia conocida, el comercio era nuestro fuerte y de allí los saludos siempre estaban presentes, mi madre, una mujer hermosa, jamás negaba un saludo, sabia responder los piropos y también detener al señor poco galante que se propasaba en sus palabras, si no lo hacia ella siempre había un amigo cercano que la protegía, gesto de hombría y galantería que hoy parecería un insulto.

Cerca de San Antonia estaba la pagana y corrompida Cartagena, sexo, droga y fiestas estaban asegurados, era fácil estar ahí. El escenario proletario mezclado con clase pobre emergente no lograban llamar mi atención,  más bien lo encontraba como un espacio de niños y niñas presumidas, alardeando  los besos robados de la noche anterior, me aburría ver la masa homosexual que se encargaba de andar siempre junta, y el típico silbido que dejaban al pasar, la verdad que la tontera humana a veces me aburre y nos es que me aburra la tontera, sino lo básica que a veces puede llegar a ser.

En San Antonino conocí homosexuales y travestí, como si fueran los tíos o tías de infancia, mi madre me decía “vamos a ver a una amiga”, al llegar me daba cuenta que la amiga tenia voz ronca, se notaba su barba y a veces su manos grandes, algo atípico para una mujer, al parecer yo era el único que se daba cuenta de esto, ya que la amiga de mi madre eran de mi madre y siempre sus amiga.

El día  llego y junto a Pablo, nos fuimos a San Antonio, éramos de esos amigos que solo fomentábamos las ideas del otro, no existía la palabra cuestionamiento, a veces pienso que nunca supe de ese concepto y por lo mismo poco me afecta lo que al mundo le afecta.

Con Pablo decidimos salir una noche, era verano, estaban los típicos juegos esperando en San Antonia, esos juegos improvisados con motores de auto y ruedas para moverlos, centro de entretención que jamás paso por una supervisor municipal , San Antonio era pobre, necesitaba plata, y como dice mi amiga Romina “la necesidad tiene cara de hereje”.

Decidimos salir, queríamos una noche distinta, y ahí le muestro la otra oferta, las casas de diversión que tanto gustaban de marinos, extranjeros y uno que otro pescador de buena mar y recién pagado, ahí el entretenimiento sería distinto, estaría más cercano a lo que buscábamos y hasta era posible que nos llegue algo, en la noche todos los gatos son negros. Le explico que también las “Chiquillas son la raja” minas simpáticas, guapas y con historias,  así nos ahorrábamos que tener que compartir la vida aburrida de triunfos y glorias de los niñitos de Santo Domingo, nos alejábamos de sacrificio Cerro Arena y nos librábamos un poco del dolor del cerro placilla, todo mezclado en la misma discoteca.

Pablo, vamos a una casa de putas “que nos va a pasar, somos gays,  las chicas se entienden con los gays… relájate y vamos”  caminamos por las noches de San Antonio, buscando el lugar ideal,  así  frente a nosotros aparece  “Las Vegas” un conocido centro de encuentro, casa de caramba y samba o de remoliendo como se llamaba la obra…. pero acá todo era una verdad porteña y no un teatro.

Llegamos a la puerta y nos recibe el cabrón, el llamado regente, Reinaldo, cola viejo que al parecer le gustaban los jovencitos, nunca me saco su mirada, pero yo que en ese entonces me sabía manejar, no me intimidaba su acoso visual. Le dijimos que estábamos aburridos del los carretes de puerto, que mas bien parecían una fiesta de bingo o lotería y sin luces, Reinando entendió y pasamos a ser  los invitados de la casa, nos presento  las chiquillas, hermosas mujeres, delicadas, educadas, diosas del placer nocturno, esas mismas que durante el día caminaban de taco alto y labios pintados, ahora estaban junto a nosotros riendo, bebiendo y fumando.

La amistad poco se dejo esperar, hasta forjar el vinculo menos interesado del mundo, putas y gays, entrelazados en la complicidad de la ilegalidad, la discriminación y de la mirada social que te recuerda quien eres.

Las noches se fueron repitiendo,  la confianza con las chicas creció, nosotros éramos fieles a “Las Vegas”  los otros locales no nos gustaban, no tenían la impronta de esas mujeres, la Costeña, la Luisa, la luz Marina, la Santiaguina, la crespa.

Un día con Pablo mientras bebíamos nuestros tragos, veíamos como una hombre rodaba por las escaleras del tercer piso y la Costeña detrás de él, lo sigue tirando al primero, el muy tonto no le pago a la costeña, creo que fue un mal día para ese hombre, mientras veíamos esto con Pablo reíamos a carcajadas,  la costeña era una mujer seria y respetada.

Con el paso del tiempo comenzamos a darnos cuenta que en la casa de remoliendo la fiesta duraba hasta las cinco, el alcohol hacia lo suyo y las putas desaparecían, los rostros agotados y deslavados nos enseñaban a las  mujeres, madres, tías, hijas, que alegraban el lugar,  a las 5 de la mañana como un cometa de recuerdos, llegaban a su memoria sus hijos, sus padres y familia, ahí junto a Pablo nos quedábamos horas escuchando el porqué lo hacían, sus llantos parecían esperar un perdón de alguien o de algo. Un llanto que solo calmaba un abrazo homosexual que junto con buscar la entretención buscaron la ocasión para compartir una mirada fraterna cercana al pecado.

Las Vegas cerró, pero no sus miles de historias que hoy son contadas en el puerto y recogen la historia de aquellas valientes mujeres.

En Honor a las vegas y a las mujeres que ahí dejaron sus risas y alegrías

Chile. Infancias con SIDA, los hijos de Rosa.

Por Jose Luis Diaz

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Posiblemente ya estemos enterados que el VIH/SIDA ha ganado las batallas a las inexistentes campañas de prevención, digo campaña por mencionar un nombre a la pobreza creativa del gobierno de Chile. Sin embargo la realidad demuestra que estas nunca existieron, la situación latinoamericana al momento de hablar de sexualidad y VIH pareciera entrar en una verdadera crisis moral.
Una campaña va mas allá de un par de segundos llamando a la prevención, campaña va más allá de un cuadro mal colgado que dice ¡¡cuídate , usa Condón¡¡. Campaña es aquella acción que logra, sensibilizar, educar y concientizar a la población sobre algo que está sucediendo y como sociedad involucrando a todos sus conformantes, podemos prevenir, sin embargo hoy vemos que en Chile y el resto de los países de la zona la productividad y el muro norteamericano fuera la única noticias, a esto se suma el silencio de artistas, científicos, músicos, etc, ya que muy pocos han entendido su rol social frente a estos temas y claro esta es mas linda la foto con el niño accidentado que la foto con el niño fracturado en su interior.
Campaña se ven para dejar de fumar, para no conducir bajo la influencia del licor, para prevenir el cáncer, campañas que podemos llamar ; de “buena formación” no tocan lo íntimo, como lo hizo el clero católico y evangélico, no rozan lo privado, abordan lo que se habla, fluye en ellas el flujo del gobiernos paternalistas, censuradores, la operación cóndor articulada a la cabeza de Bolsonaro.
De sexualidad nada, porque hasta en la muerte del sidoso hay que decir que “murió de cáncer”, la que aborta “fue perdida espontánea”, la violada “solo la toco” y así mantenemos la comodidad silenciosa de quienes nos castran desde la fluidez natural del cuerpo, limitan el deseo, le colocan nombres, le asignan colores y formas para poder moldearlo a la necesidad de la producción.
El Sida se ha gritado a los cuatro vientos y su derrota también, pocos han sido los valientes. El ministro actual no ha logrado callar a esa loca revolucionaria que lucha por ella y por sus compañeras, la tachada de rara, personaje, irreverente. Esa misma loca que desafío la dictadura desde la calle Catalina de los Ríos, loca de boina y pañuelo irreverente que resistió el SIDA en los 80 y 90, poniendo su cuerpo y su genio. La única viuda de Manuel Rodríguez, del que heredo sus pastillas para poder vivir, gritando con su incomoda presencia que el SIDA existe y se quedo en Chile.
En algunas calles de Santiago, miles dirán por mí y mis compañeras como lo hace Víctor Hugo Robles, el Che de los gays, en honor y conmemoración a los más de 500 muertos que el SIDA arrebata cada año.
Muchos hablan del VIH/SIDA como una enfermedad de adultos, dejando las infancias sidosas sumergidas en la total ignorancia, se transforman en el dato que cuelga de las políticas públicas, pareciera mejor no hablar ya que ahí están los violados por las religiones, las victimas del cura cariñoso, ese señor de buena fe, o del pastor rehabilitado de la droga y el alcohol, y que hoy vive de la pobreza que llega a la catedral de la Alameda, ahí están los huachos que el SENAME no pudo vender y que hoy se venden por unos pesos en las plazas de las principales capitales para matar el hambre y el frio.
Tanto miedo le tiene Chile a la sexualidad que en la comuna de Independencia en pleno 2018 un profesor fue perseguido y despedido por mostrarles otra realidad a sus alumnos, les hablaría de un marica que habla de sexo, la censura previa nos vuelve a recordar que la democracia no ha llegado y que los bastiones de Pinochet están dispuestos a levantarse cuando sea necesario, sin importar el color político. Vienen las elecciones en Independencia, hoy los cargos no tienen valores sino precios y el roto nunca amo la pobreza.
Chile lleno de paradojas, mientras los niños con VIH siguen en la sombra, escondiendo su mal aroma, mal vestir. Recorren las poblaciones con cara de pasta base y la verdad no es así, el sida los está matando lentamente, cruzando sus cuerpos débiles y mortales, sin que exista foto que los registre.
Chile, lleno de invisibilización y burlesco, víctima de un periodismo mediocre, que busca la nota simple, hoy un periodista es un estudiante que ahorra pasaje. Buscan a MOVILH e Iguales para hablar sobre VIH, me parece que lo más cercano de Iguales al VIH fue la declaración de su entonces Presidente, Pablo Simonetti, cuando le susurraron sidoso en una aristocrática clínica… “pobres personas” dijo el célebre escritor, y bueno del presidente de MOVILH, aquel luchador contra la dictadura ni hablar, siempre se ha preocupado de limpiar la imagen de la cola bonita.
Y los niños siguen ahí esperando la muerte, como lo hace cualquier niño que está en las casas de SENAME, invisibilidades de una sociedad de adultos, sin temas de adultos, una sociedad que juega a la democracia, en donde un delicado diputado se molesta y emociona frente a la frase: “bien muerto esta Guzmán”. Olvidándose de las muertas que el homosexual senador dejo. Señor diputado, oféndase con lo que hemos construido en la infancia. Y nuevamente pregunto ¿donde están los niños Sidosos, sedientos, quien los esconde, quien los protege?
Hoy solo fueron un punto en la tabla estadística, un punto que comenzará a crecer con la
misma fuerza de un prejuicio.

Donde llegan a morir los niños y niñas del SIDA.

Chile. Más allá del matrimonio Igualitario, se mantiene el sacrificio.

Puchuncaví una zona sin banderas de colores.

Por Jose Luis Diaz

Para muchos que levantamos la bandera de la diversidad sexual y que vivimos en Chile pareciera ser que los activistas y organizaciones LGTBI solo tenemos como consigna de lucha el matrimonio igualitario, me parece importante aclarar que la gran mayoría de los activistas LGTBI estamos por el matrimonio igualitario y a la vez en las distintas luchas y desafíos que vivimos como ciudadanos, avanzando y apoyando los derechos para todas las personas, mas allá de su condición sexual, color político o bandera identitaria que se levante.

Algunas organizaciones con el objetivo de avanzar, figurar y tener unos segundos de pantallas mediática han cometido errores de los cuales no se han responsabilizado y tampoco han pedido las disculpas al pueblo de Chile por el mensaje egoísta que envían, con esto me refiero; Nos unimos en AUC cuando el registro civil estaba en paro, sin pensar ni solidarizar con aquellos trabajadores que pedían dignidad laboral y reconocimiento.

Marchamos lleno de alegría y de colores, mientras Chiloé se levantaba en la lucha por la dignidad de su pueblo.  No podemos seguir avanzado sin sintonizar con la demanda del país y la razón es muy simple, la comunidad LGTB esta en cada una de ellas, estamos presente en la lucha que se levanta en la Araucanía y la reivindicación del pueblo Mapuche,  somos parte de las y los trabajadores sexuales de este país  y por ultimo somos a lo largo de todo Chile parte de la demanda portuaria. Todas esas luchas, las cuales no tienen ningún pronunciamiento debemos hacerlas nuestras y manifestar nuestra presencia en ellas, pues si queremos inclusión no podemos partir a través de la propia segregación.

En esta ocasión, me reuní con Marta Aravena, importante dirigente social y ecologista que junto a otros y otras liderares sociales de base, han encabezado, levantado y dirigido la lucha en la zona de sacrificio de Puchuncaví, espacio del cual la comunidad LGTB no puede restarse.

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Conocemos el ser sujetos de sacrificio, sabemos de discriminación y persecución, olvidar eso, es olvidar lo ganado.

la pregunta fue simple;  ¿Marta, que ha significado para ti esta lucha?.

Mi conciencia medioambiental y de lo que ocurría en la bahía de Quintero, afectando directamente a las comunas de Quintero y Puchuncaví, fue generada a partir de trabajar en una institución ligada al Sindicato de Pescadores de Ventanas y donde mi jefe, Hernán Ramírez, me fue enseñando sobre el problema. Ya años después trabajando en la municipalidad de Puchuncaví, teniendo más conocimiento de la materia y cercanía con la comunidad, a través del trabajo social realizado allí, me nació la inquietud de participar activamente en el tema y poder aportar desde mis aptitudes en post de la defensa de la salud y vida del territorio, defendiendo y resguardando sus patrimonios.

Creo que es inconcebible que existan lugares llamados Zonas de Sacrificio, donde hay un estado indolente y poco patriótico al dejar que allí se violen los DDHH y constitucionales de las personas, en especial de niños y niñas; y donde no se valore la riqueza natural que pertenece a todos los chilenos. Claramente en ningún lugar deben existir Zonas de Sacrificio, todos los lugares tiene su valor, al igual que las personas; y ninguno es mayor que el otro.

Los políticos que me he relacionado en general son del Frente Amplio, y ellos han hecho propio el compromiso de velar porque salgamos de la condición de Zona de Sacrificio; que se mejoren las normas; que dicten normas inexistentes, pero muy necesarias como la norma de suelo; se limite el crecimiento del parque industrial y que las empresas obsoletas cierren. En resumen se han puesto a disposición para avanzar con lo que ha manifestado necesario la agrupación Mujeres de Zona de Sacrificio en Resistencia Quintero Puchuncaví (MUZOSARE).

 

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Absolutamente de una parte de esa agenda, pues por otra parte han habido parlamentarios preocupados en dar a la luz resposabilidades y que se comprometan medidas reales para subsanar los daños y resguardar a la población.

 Queda claro el abandono cuando ocurren los envenenamientos masivos entre agosto y septiembre de este año, y que afectaron mayoritariamente niños y niñas (más de 2000) y el gobierno en vez de resguardar la vida de la población paralizando el parque industrial, lo que hizo fue suspender las clases y alterando la vida de los habitantes por más de 2 meses. Ahí queda de manifiesto que no hay una prioridad real en la agenda política del gobierno.

La prensa no muestra esos daños que son a largo plazo y silencioso como los miles de enfermos de diversos cancér, enfermedades bronquiales agudas, casos de malformaciones congénitas, niños y niñas con problemas cognitivos, entre otros. El aumento de la actividad portuaria que ha empobrecido a la población, pues ha aumentado la delincuencia, prostitución y el tráfico de drogas, en desmedro de la actividad turística, produciendo una baja de de ésta y en la calidad del turista.

Tampoco refleja que sólo el 6% de la población trabaja en el parque industrial y que el resto es generado por otras actividades que no se potencian.

La vida de la zona se ha afectado por la disminución considerable en su calidad de salud y que se ha producido que nuestra juventud prefiera emigrar de la zona, transformándose a pasos agigantados éstas dos comunas, en territorios mayoritariamente de adultos mayores. Por otra parte la instalación de las empresas han incidido en el deterioro o desaparición de nuestros patrimonios, como por ejemplo: la pesca, la agricultura, el resguardo de importantes lugares naturales, como el Humedal de Campiche, el daño a nuestro geopatrimonio, etc.

Hacia las elecciones municipales del 2016 decidí ser candidata a concejal, para lo cual busque partido político con quien ir y que se acercara al trabajo medioambiental en el cual quería incidir. Entonces me contacte con el PEV y desde ahí fui conociendo su doctrina y como se trabajaba, cosa que me motivó mucho. Después de varias capacitaciones conociendo bien la ecología, me di cuenta que era ecologista y que estaba en completa sintonía con esta línea política y de vida; desde ahí y en mi trabajo en organizaciones ambientales es que he llevado la mirada ecológica al trabajo que se desarrolla, con una gran conciencia por el cambio climático.

Mi análisis de como la ecología está en el patio trasero de la política chilena es que culturalmente nos falta mucho y que hemos perdido el sentido común. Que la gente competente no está en política y quienes deciden por nosotros no son solo incultos sino inconcientes. Que nuestros políticos se olvidaron del servicio público, todo lo evalúan a cifras y a lo material, y que la gente frente a la política del individualismo también es irresponsable al no ejercer su derecho ciudadano de votar o si vota lo hace pensando en su propio beneficio y no en el bien común. Y por eso en los espacios que son de todos vemos que no hemos avanzado y que la calidad de vida comunitaria es deficiente, y que aunque la mayoría no se de cuenta sí afecta a nuestro bienestar individual. Por tanto, la mirada ecológica no es prioridad y está relegada a un rincón de la política.

Mis desafíos en la zona son aportar a los cambios, de manera de mejorar la calidad de vida; pero por sobre todo velar por el resguardo de la salud y la vida del territorio. Y cuando hablo de territorio es porque me refiero no sólo al cuidado de las personas, sino también a toda la flora y fauna. Como ecologista estoy clara que somos una especie más en este planeta y que debemos respeto no sólo entre los humanos, sino también a los otros seres; somos un todo y nosotros no podríamos existir sin la existencia de los otros seres. Somos parte de ecosistemas, pero como pensantes tenemos una gran responsabilidad frente al daño que le hemos causado al planeta.

Mi mayor desafío, en realidad, generar conciencia de seguir una política de BUEN VIVIR.

Espero que la gente entienda de verdad que a este mundo llegamos sin nada y nos vamos sin nada; por lo tanto, tenemos que aprender a vivir con lo necesario, pues la felicidad no lo da lo material. Que aprendamos a ser empáticos y solidarios, y que veamos que nuestros pueblos originarios siempre han caminado en la senda de lo correcto y que de ellos hay mucho que aprender e imitar.

Para generar cambios necesitamos más gente comprometida que nos permita realizar educación y conciencia con estas materias; por lo que propongo que debemos despertar la vida en comunidad y dejar que afloren todas nuestras virtudes y buenos sentimientos, dejando atrás la competencia y el individualismo.

Estoy abierta a todo lo que pueda ser un aporte, pero no me precipito a nada; creo que el tiempo nos va trazando el camino a seguir y a medida que se den las cosas iré participando de cada espacio que se vaya abriendo. Por tanto si estoy abierta a una carrera a diputada por la zona; la incidencia política es fundamental.

Todos somos responsables en las cosas que ocurren, en mayor o menor medida. El problema de cambio climático en gran parte pasa por las decisiones políticas de los estados y los gobernantes; pero nosotros también tenemos una cuota de responsabilidad. Si tenemos una vida austera y consumimos sólo lo necesario ayudamos a una menor producción en serie y menos explotación de recursos naturales; por lo tanto llamo a todos a asumir en sus vidas una política de BUEN VIVIR.