Chile. SIDA, La Lucha contra la identidad gay

SIDA, La Lucha contra la identidad gay

Comenzó-la-Semana-de-Concientización-sobre-VIH-radio-9-digitalPor José Luis Díaz / activista LGTB

Movimiento Territorio.

psicologodiaz@gmail.com

El Sida llega a Chile  un 22 de agosto de 1984, con el nombre de Edmundo Rodríguez,  desde ahí y durante dos décadas es considerado un cáncer rosa, un castigo hacia la comunidad sodomita de la época, muchos

vieron en él la posibilidad de arrepentimiento para aquellos que se habían alejado de la palabra de Dios, pues el manto de muerte castigaba el desenfreno sexual de los homosexuales, que no tan solo se revelaban frente al mandato heteronormado del patriarcado, sino a su vez  resistían una dictadura que atropellaba su derechos y sus cuerpos.

Toda política preventiva, ya sea a nivel de la intervención o prevención, iba dirigida en gran parte a la población homosexual, los datos así lo exigían; más del 80% de la población notificada era homosexual. La presencia del VIH/SIDA movilizo a esta población, la que se vio obligada a articularse para hacerle frente a la pérdida de miles de compañeros que  morían sin la debida atención y muchas veces en condiciones de total abandono, en ocasiones quienes actuaban de “enfermeros” eran otros compañeros sidosos que veían el futuro de su propia muerte. La discriminación mostró su cara más oscura, ya que entre la propia población de hombres homosexuales se segregaba a los que portaban el “bicho ” (SIDA) y los que no.

En otras esferas de la sociedad como la iglesia, se promovían  los castigos del sagrado corazón sobre esta población sodomita que sucumbía  a los sabores de la carne.  La dictadura militar  trataba de disimular la existencia,  dejándolos morir para así terminar con la lacra “maricona” que le hacía daño al país y a su juventud.

En ese momento aparecen grandes hombres que se trasforman en importantes activistas en la lucha contra el VIH/SIDA, desde Max Cifuentes, Vasily Deliyanis, Luis Guither; Marco Becerra,Victor Hugo Robles, conocido como el “Che de los gays”, Jaime Lorca, Leonardo Fernandez, entre muchos otros. La lucha fue incansable, hombres homosexuales morían de SIDA todos los días, miles  llenaban los hospitales nacionales esperando morir, ninguno de ellos recibía un trato digno, abandonados por su familia, amigos, compañeros de trabajo, etc.

Después de décadas de lucha por parte de los activistas, muchos de los cuales dieron literalmente su vida en el camino, sumado a la presión social y mundial, Chile decide hacerle frente, creando la ley 19779, la cual ve la luz en diciembre del año 2001, esta ley solo regula los derechos y deberes que tiene el Estado frente al abordaje del VIH/SIDA.

Luego el VIH/SIDA es incorporado al plan de acceso universal de garantías explicitas (plan Auge), si bien en sus inicios esto llego a salvar algunas vidas, los requisitos para poder acceder impedían una atención oportuna; debiendo estar  en los últimos “respiros de la vida”, para acceder a la atención.  Hoy la realidad ha cambiado, bajo el plan 90-90-90, toda persona que sea diagnosticada con VIH debe recibir el tratamiento correspondiente sin importar su condición de salud.

A pesar de los avances en materia de política pública, se puede aseverar  que Chile ha perdido la batalla, pues cuando se tiene toda una historia de lucha que costó la vida de cientos de activistas, cuando se tienen los conocimientos del actuar de la enfermedad y cuando se sabe los grupos mas vulnerables, hoy tenemos un aumento significativo de las personas viviendo con VIH y peor aún a jóvenes que producto del silencio sexual y la castración eclesiástica frente a la sexualidad, se ven hoy en día siendo notificados de vivir con el virus y llevar sobre sus hombros la temida muerte social.

Comenzó-la-Semana-de-Concientización-sobre-VIH-radio-9-digital.jpgLa ley es clara, tan clara como desconocida, es el Estado de Chile quien tiene la misión de educar, prevenir e intervenir en esta materia con el objetivo que menos personas mueran o sean notificadas con el VIH. No obstante, la pobreza en los recursos, la falta de campañas, la crítica de los grupos conservadores que muchas veces se oponían a presentar las propagandas de prevención, la falta de conocimiento de los profesionales de la salud, todo esto sumado a una nula o inexistente educación sexual  de estudiantes, han favorecido el aumento creciente y descontrolado del VIH.

En términos de campañas preventivas, estas presentaron desde un inicio importantes falencias; el horario donde se trasmitía, los tiempos de duración y los mensajes que instalaba, – pareja estable, abstinencia sexual, uso de preservativo-,  como formas de prevención, las dos primeras son ambiguas en tanto suponen diversas interpretaciones y el uso de preservativo no fue acompañado de acciones que facilitaran su uso en los jóvenes, tenemos hasta hoy grandes grupos que se oponen a la información del uso de preservativos y la entrega de estos en  espacios como la escuela u otros espacios públicos. Parece ser que el preservativo es solo para uso de “campeones” con teléfono directo al gobierno de turno.

En toda esta batahola se estaba creando algo más peligroso y complejo de intervenir, se estaba cristalizando el VIH en la población homosexual y a la vez las nuevas generaciones de homosexuales fueron incorporando  el VIH/SIDA como una variable Identitaria, un sentido de pertenencia; Homosexual = VIH, VIH = Homosexual, esta simple ecuación se internalizo en las nuevas generaciones, lo que sumado a la frase ” hoy nadie muere de SIDA en Chile”, dicha por muchas autoridades, hizo que se bajaran las alertas adecuadas para la prevención del virus y dejo de lado a otros grupos de la sociedad que estaban igualmente expuestos. C.A.Correa, JL.Diaz y A.Vargas, la subjetividad del VIH/SIDA, 2003)

Hoy no se puede pensar una adecuada política preventiva en esta materia si no se rompe con la creencia errónea que el VIH es territorio fértil solo para homosexuales, se trata de apuntar a determinadas conductas de riesgo las que son transversales a diversos grupos de la población y no solo privativas de una minoría.

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José Luis Díaz / activista LGTB

 

Argentina: Aun no se aprobó la nueva Ley de VIH, hepatitis virales e ITS

El Congreso frenó nueva Ley de VIH, hepatitis virales e ITS: Perdió estado parlamentario.

Por la falta de voluntad política del gobierno nacional y el desinterés de senadores y diputados, perdió estado parlamentario el proyecto en el que se trabajó durante más de tres años para reformar la ley de 1990 que ya quedó obsoleta.

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Esta semana finalizó el plazo para que los proyectos de ley de VIH e ITS (Infecciones de Transmisión Sexual) fueran tratados en el Senado y en Diputados. Ante la falta de respuesta de los legisladores, ambos proyectos perdieron estado parlamentario y vuelven a foja cero. Las iniciativas buscaban legislar sobre aspectos sociales, laborales y derechos humanos.

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El proyecto había sido trabajado colectivamente desde hace más de tres años por las Redes y Organizaciones de la sociedad civil que trabajan en VIH y Hepatitis, como el Frente Nacional por la Salud de las Personas con VIH, junto a instituciones científicas y organismos provinciales, nacionales e internacionales, como el MInisterio de Salud de la Nación, la Organización Panamericana de la Salud y ONUSIDA.

Si bien contó con dictamen favorable de la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados el 13 de junio de 2017, el proyecto luego quedó frenado. A pesar del seguimiento, los petitorios y las manifestaciones públicas que realizaron las organizaciones, ni la Comisión de Legislación General presidida por el Diputado Daniel Lipovetzky ni la Comisión de Presupuesto y Hacienda presidida por el Diputado Luciano Laspina ni tampoco el Senado accedieron a ponerlo en discusión.

La última excusa de los diputados es que el proyecto tiene “errores técnicos en la redacción”. Pero fue hace 5 meses cuando se dio dictamen positivo en la Comisión de Salud y hubo tiempo de sobra para pulir detalles del texto. “Las organizaciones siempre estuvimos atentas al proceso legislativo y a disposición para reunirnos por las revisiones que fueran necesarias.Creemos que lo que no hubo fue voluntad política para avanzar con esta ley, evidentemente la salud no es prioridad para los legisladores”, manifiesta José María Di Bello, Secretario de Fundación GEP. “Numerosas personas con Hepatitis C que se encuentran en estadío final de la enfermedad están esperando desesperadamente su tratamiento que no llega; si esta ley ya hubiera sido aprobada, esos tratamientos ya estarían disponibles”, agrega.

En Argentina hay aproximadamente 120.000 personas con VIH, el 30% de las cuales desconoce su diagnóstico. La ley de VIH/SIDA vigente N°23.798 data de 1990 y es vital que sea actualizada con un enfoque integral y perspectiva de Derechos Humanos. El proyecto presentado (N° E6139-D-16) incorpora una mirada social en prevención y tratamientos; contempla a los niños, niñas y adolescentes nacidos con VIH; prevé sanciones ante la discriminación en el acceso al empleo; y garantiza la conformación de un Observatorio contra el estigma que aún afecta a las personas con VIH y a su entorno; entre otros avances. Además, incluye en el marco legal a otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que se registran en aumento y a las hepatitis virales. El caso de la Hepatitis C es de gravedad: se estima que 400.000 personas la padecen y muchas de ellas se encuentran en fases avanzadas de la enfermedad pero no acceden a sus tratamientos.

“Un proyecto que es muy necesario vuelve a foja cero por no haber un compromiso del gobierno nacional y los legisladores. Estamos hablando del derecho a la salud de los argentinos y de la calidad de vida de las personas afectadas. Porque además de consolidar la prevención y los tratamientos de VIH, el proyecto incluía dos problemáticas actuales que precisan marco jurídico como son las hepatitis virales y las ITS”, resalta Lorena Di Giano, Directora Ejecutiva de Fundación GEP.

Acerca de Fundación GEP

Fundación Grupo Efecto Positivo (FGEP), fundada en 2006, es una organización de la sociedad civil sin fines de lucro con sede en Buenos Aires, Argentina que trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas con VIH/SIDA (PVVS), promoviendo el debido ejercicio de sus derechos, su empoderamiento e involucramiento efectivo en los espacios de toma de decisión, además de la eliminación de las barreras de acceso a los medicamentos esenciales para el tratamiento tanto del VIH/SIDA como de la Hepatitis C. Posee una amplia red de socios de la sociedad civil, académicos y gubernamentales, y ha facilitado el diálogo multilateral sobre políticas públicas en materia de salud.

FGEP implementa estrategias y acciones para promover el ejercicio de los derechos humanos; el acceso universal a servicios integrales de tratamiento y calidad; y la eliminación de las barreras políticas, legales, económicas, culturales, que impiden el ejercicio de la ciudadanía plena.

Fuente: FGEP

«Prevención de la Infección por el VIH Bajo la Lupa», presentado por ONUSIDA

El informe alerta del incremento de nuevos contagios entre mujeres y homosexuales en América Latina, un fenómeno relacionado con el mayor índice de violencia y discriminación.

Por Luis M. Álvarez

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Mientras que en África el crecimiento del VIH está en declive, Latinoamérica experimenta una situación de estancamiento en el número de nuevos contagios de VIH. De esta manera, América Latina se aleja de cumplir con el objetivo de un desarrollo sostenible sobre la prevención del VIH/SIDA, según el informe Prevención de la Infección por el VIH Bajo la Lupa, presentado este miércoles, 29 de noviembre, en la ciudad de Panamá. «Nos estamos quedando atrás con diagnósticos tardíos y pocas políticas de información respecto a esta enfermedad», admite César Núñez, director de ONUSida, quien considera que la educación para la sexualidad es la mejor herramienta para combatir esta lacra y solicita a los gobiernos que incrementen los presupuestos destinados a la prevención.

«El crecimiento en el número de contagios se da en mujeres jóvenes y homosexuales hombres, que viven la misma situación de discriminación. La gente que es discriminada se esconde de la sociedad y no participa en programas de prevención (…). Nuestras estadísticas demuestran claramente que donde hay violencia hay VIH. Chicas que sufren violencia pueden tener un riesgo de VIH de 30 % a 50 % mayor que las que no sufren violencia. Más de 30 % de las mujeres jóvenes de América Latina relatan que han sufrido violencia física o sexual, esto es muy alto, es preocupante», advierte Luiz Loures, médico brasileño y director adjunto de ONUSIDA.

Según este informe, se producen aproximadamente alrededor de 120.000 nuevos contagios de VIH al año. Un tercio de las nuevas infecciones se produce en jóvenes de entre 15 y 24 años de edad, mientras que el 64 % de los caso se dan en hombres que mantienen relaciones íntimas con otros hombres, trabajadoras sexuales, mujeres transexuales y personas drogadictas. El informe también revela que la zona de México y Centroamérica son las zonas en las que se registra un mayor índice de violencia contra las mujeres, un sector que afronta igualmente el problema de la falta de garantías en materia de salud reproductiva, llegando un 42 % a ser víctimas de discriminación en los propios centros de salud.

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Fuente: Universogay.com