Chile. Infancias con SIDA, los hijos de Rosa.

Por Jose Luis Diaz

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Posiblemente ya estemos enterados que el VIH/SIDA ha ganado las batallas a las inexistentes campañas de prevención, digo campaña por mencionar un nombre a la pobreza creativa del gobierno de Chile. Sin embargo la realidad demuestra que estas nunca existieron, la situación latinoamericana al momento de hablar de sexualidad y VIH pareciera entrar en una verdadera crisis moral.
Una campaña va mas allá de un par de segundos llamando a la prevención, campaña va más allá de un cuadro mal colgado que dice ¡¡cuídate , usa Condón¡¡. Campaña es aquella acción que logra, sensibilizar, educar y concientizar a la población sobre algo que está sucediendo y como sociedad involucrando a todos sus conformantes, podemos prevenir, sin embargo hoy vemos que en Chile y el resto de los países de la zona la productividad y el muro norteamericano fuera la única noticias, a esto se suma el silencio de artistas, científicos, músicos, etc, ya que muy pocos han entendido su rol social frente a estos temas y claro esta es mas linda la foto con el niño accidentado que la foto con el niño fracturado en su interior.
Campaña se ven para dejar de fumar, para no conducir bajo la influencia del licor, para prevenir el cáncer, campañas que podemos llamar ; de “buena formación” no tocan lo íntimo, como lo hizo el clero católico y evangélico, no rozan lo privado, abordan lo que se habla, fluye en ellas el flujo del gobiernos paternalistas, censuradores, la operación cóndor articulada a la cabeza de Bolsonaro.
De sexualidad nada, porque hasta en la muerte del sidoso hay que decir que “murió de cáncer”, la que aborta “fue perdida espontánea”, la violada “solo la toco” y así mantenemos la comodidad silenciosa de quienes nos castran desde la fluidez natural del cuerpo, limitan el deseo, le colocan nombres, le asignan colores y formas para poder moldearlo a la necesidad de la producción.
El Sida se ha gritado a los cuatro vientos y su derrota también, pocos han sido los valientes. El ministro actual no ha logrado callar a esa loca revolucionaria que lucha por ella y por sus compañeras, la tachada de rara, personaje, irreverente. Esa misma loca que desafío la dictadura desde la calle Catalina de los Ríos, loca de boina y pañuelo irreverente que resistió el SIDA en los 80 y 90, poniendo su cuerpo y su genio. La única viuda de Manuel Rodríguez, del que heredo sus pastillas para poder vivir, gritando con su incomoda presencia que el SIDA existe y se quedo en Chile.
En algunas calles de Santiago, miles dirán por mí y mis compañeras como lo hace Víctor Hugo Robles, el Che de los gays, en honor y conmemoración a los más de 500 muertos que el SIDA arrebata cada año.
Muchos hablan del VIH/SIDA como una enfermedad de adultos, dejando las infancias sidosas sumergidas en la total ignorancia, se transforman en el dato que cuelga de las políticas públicas, pareciera mejor no hablar ya que ahí están los violados por las religiones, las victimas del cura cariñoso, ese señor de buena fe, o del pastor rehabilitado de la droga y el alcohol, y que hoy vive de la pobreza que llega a la catedral de la Alameda, ahí están los huachos que el SENAME no pudo vender y que hoy se venden por unos pesos en las plazas de las principales capitales para matar el hambre y el frio.
Tanto miedo le tiene Chile a la sexualidad que en la comuna de Independencia en pleno 2018 un profesor fue perseguido y despedido por mostrarles otra realidad a sus alumnos, les hablaría de un marica que habla de sexo, la censura previa nos vuelve a recordar que la democracia no ha llegado y que los bastiones de Pinochet están dispuestos a levantarse cuando sea necesario, sin importar el color político. Vienen las elecciones en Independencia, hoy los cargos no tienen valores sino precios y el roto nunca amo la pobreza.
Chile lleno de paradojas, mientras los niños con VIH siguen en la sombra, escondiendo su mal aroma, mal vestir. Recorren las poblaciones con cara de pasta base y la verdad no es así, el sida los está matando lentamente, cruzando sus cuerpos débiles y mortales, sin que exista foto que los registre.
Chile, lleno de invisibilización y burlesco, víctima de un periodismo mediocre, que busca la nota simple, hoy un periodista es un estudiante que ahorra pasaje. Buscan a MOVILH e Iguales para hablar sobre VIH, me parece que lo más cercano de Iguales al VIH fue la declaración de su entonces Presidente, Pablo Simonetti, cuando le susurraron sidoso en una aristocrática clínica… “pobres personas” dijo el célebre escritor, y bueno del presidente de MOVILH, aquel luchador contra la dictadura ni hablar, siempre se ha preocupado de limpiar la imagen de la cola bonita.
Y los niños siguen ahí esperando la muerte, como lo hace cualquier niño que está en las casas de SENAME, invisibilidades de una sociedad de adultos, sin temas de adultos, una sociedad que juega a la democracia, en donde un delicado diputado se molesta y emociona frente a la frase: “bien muerto esta Guzmán”. Olvidándose de las muertas que el homosexual senador dejo. Señor diputado, oféndase con lo que hemos construido en la infancia. Y nuevamente pregunto ¿donde están los niños Sidosos, sedientos, quien los esconde, quien los protege?
Hoy solo fueron un punto en la tabla estadística, un punto que comenzará a crecer con la
misma fuerza de un prejuicio.

Donde llegan a morir los niños y niñas del SIDA.

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Chile. Los rostros del SIDA que esconden las cifras.

Por Jose Luis Diaz

Hablar de SIDA y de VIH va más allá de hablar sólo de una enfermedad o un estado. Detrás de la enfermedad están las personas. Estamos cada uno de nosotros. Y es eso lo que no debemos olvidar.

Sí; han habido mejoras en la condición de las personas que conviven con el VIH; han sido 20 años de cambios. Actualmente; la esperanza de vida ha aumentado considerablemente. La ciencia, la medicina y las terapias alternativas han colaborado. Pero es nuestra obligación, como sociedad, como ciudadanos, recordar a todas las personas que conviven a diario con este estado y a todas aquellas que ya no están con nosotros. Las que lo saben, las que aún no conocen su diagnóstico y su entorno.

Hoy, más que nunca, está en nuestras manos educarnos. La tarea pendiente de la autoridad y el Gobierno de turno. El aumento en los márgenes del rango etario nos da importantes señales. La Educación Sexual a nivel escolar carece de recursos que permitan alertar y tomar conciencia de la situación. Los programas y los planes de estudio distan de la realidad e incluso son inexistentes en algunos establecimientos educacionales. La Educación Sexual en nuestra formación no fue suficiente y hoy es, prácticamente, inexistente. Ahí el motivo del importante número de adolescentes notificados. La Tarea del Estado en la PREVENCIÓN no es efectiva y es hasta absurda. Sin importar el Gobierno de turno, el tema ha sido sólo eso; un punto más en una pizarra.

Por otro lado; afrontar el mundo laboral siendo notificado; obligándonos a ausentarnos desmedidamente por controles que tienen esperas que pueden ser eternas y el desconocimiento por parte de los empleadores respecto a la realidad de los tratamientos y al efecto que causan en una persona son suficientes para poner en una balanza la seguridad y la estabilidad laborar por sobre la salud. ¿Dejamos de ser nosotros mismos una prioridad?

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Y si hablamos de la Salud y el Servicio Público ¿Estamos conformes?

Es difícil encontrar un equipo idóneo en su totalidad; preparado y formado para la ejecución de sus funciones y, por sobre todo, enfrentarse al efecto que genera la notificación de este estado en una persona. La función se mecaniza y se estandariza para abarcar un mayor número de pacientes. Pero no somos sólo un número. Somos realidades y experiencias distintas. Es, probablemente, este espacio de salud en donde se aprecian mayormente los prejuicios y la condena social. Entre los profesionales y equipos que nos atienden. Intentan salvarte pero te matan socialmente.

Nosotros somos responsables de mantener una salud sexual controlada; realizándose la prueba de VIH de forma periódica y previniendo también otras ITS. Debemos ser responsables y colaborar en educar.

Por otro lado, las personas que convivimos con el virus también somos importantes de cara a ser integradas y respetadas en la sociedad y la comunidad. El VIH y el sida no debe ser olvidado ni ignorado. Ni en vida ni tras la ausencia de ella. Por ello hablamos, y somos sujetos capaces de luchar por el reconocimiento que merecemos. Somos personas. Con derechos y obligaciones como todo ciudadano.

Es cierto, para los familiares también es un proceso difícil aquel en donde deban mostrar y o recordar a sus seres queridos. Sabemos que la sociedad estigmatiza y discrimina. Segrega y enjuicia. Hoy la responsabilidad es de todos. En nuestra sociedad es necesario visibilizar la situación. Ayudar desde nuestros testimonios y experiencias a desmitificar falsas creencias sobre el VIH y el sida. La educación en todos los niveles etarios es necesaria pero evidentemente escasa. Debemos generar conciencia. Empatía. No podemos seguir encendiendo velas o marchando por los más de 600 muertos que se suman año a año. Por mejorar las condiciones con las que fueron tratados y las negligencias de un sistema que intenta esconderlos bajo la alfombra. Detrás de cada dato estadístico hay una historia. Una familia. Un ser humano.

Visibilizarnos no nos hace más vulnerables sino más fuertes.

 

Chile. SIDA, una historia entre dos.

Realidad  y rostro que esconde una cifra

Por Jose Luis Diaz

En próximo 1 de Diciembre se conmemorara el día internacional del VIH/SIDA, acción que se realiza desde 1988. Momento para recordar a todas las victimas de esta cruel enfermedad que azotó a la población homosexual en los años 80 y 90.

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En la actualidad mas de 500 personas mueren en Chile a causa del VIH/SIDA y una cifra importante queda con secuelas de las enfermedades oportunista, la detección no es prevención y estas cifras dan cuenta del fracaso que tenemos en la política publica en esta materia y que a su vez nuestro país requiere un replanteamiento para enfrentar el problema y no disfrazarse de asesores, casting o la indolencia ministerial.

Los motivos que ocasionan la muerte no son muchos, falta de adherencia a los medicamentos, detención tardía, cepas mas resistentes y los propios prejuicios.

Hoy vivimos un olvido político, campañas inexistentes, ignorancia total de la ley SIDA por parte del gobierno de turno, disminución de los recursos, organizaciones exigiéndose al máximo para poder responder a la demanda que cada vez aumenta mas.

Por otra parte la muerte social es algo que sigue rondando a las personas notificadas.

Chile ha perdido la pelea de la prevención y como gesto reparatorio el ministro actual a través de un improvisado segundo plan centra sus puntos en la detección, ahorrando al gobierno poner en tabla la importancia de hablar sobre una ley de educación sexual obligatoria.

Este olvido no es casual y posiblemente se debe a que cada notificado se transformo  en una cifra, haciendo desaparecer el rostro humano y con ello su realidad, por esta razón y aportando a la conmemoración de un diciembre rosa y a la memoria de mis caídos es que  me pareció pertinente eliminar el numero, bajarme de la estadística y dar a conocer una historia de lucha, amor, compañerismo y lealtad  atreves de dos valientes Homosexuales.

Más mata más el Sida que la honestidad ( Diego Arriagada 2018)

¿Cómo se conocieron?

Diego: Nos conocimos por una persona en común el 2016. Nos agregamos en facebook. Cada uno estaba en sus  proyectos; Gerardo preparando “Fragmentos de memoria”, que se presentaría en el GAM con la compañía francesa La Position Du Guetteur de Ricardo López. Yo estaba reencantándome con la escritura. Así fueron varios meses; de hablar de teatro y libros. Y, terminando el mes de octubre, decidí ir a visitarlo al Hospital San Juan de Dios; donde estaba llevando su tratamiento de Quimioterapia de Eshap por el tercer cancer linfático no hodking que había aparecido. No sé si nos caímos tan bien. Éramos, literalmente, polos opuestos. Pero parece que de verdad se atraen.

¿En qué momento hablan del VIH?

Diego: Cuando las cosas y los sentimientos pasan de la simple amistad y hablamos de nosotros y los planes, el tema apareció. Las opciones eran simples. Hacer que el VIH nos separara o nos mantuviese juntos. Hay miedos. Hay prejuicios. Hay dudas e ignorancia. Pero habían pasos que darlos y teníamos que darlos juntos.

¿Cómo se puede llevar una relación, a pesar de los prejuicios de los demás?

Gerardo: Mientras las personas que son parte de una relación tengan las cosas claras es suficiente. El Vih es un tema para nosotros en lo que hacemos y en lo que pretendemos transmitir a través del Colectivo Mar y Cueca y los espacios que ocupamos. Hay ejemplos como en “120 Latidos por minuto”, que nos permiten entender que debemos reivindicar a las personas y no las etiquetas que la sociedad impone. Dejar de estigmatizarnos y victimizarnos. La tarea es exigir lo que corresponde. Enseñar y seguir cumpliendo los roles que decidimos adquirir en la sociedad. Lo que significa hacer cosas desde dentro.

¿Sientes que recibieron buena información de parte de los médicos tratantes?

Diego: No hemos tenido la instancia de sentarnos frente a un doctor juntos. No como pacientes. Hemos abordado el tema en distintos momentos; hemos generado importantes proyectos como el Encuentro “#Todxs; el Derecho a Todos los Derechos” junto a destacados especialistas; participamos de seminarios e incluso focus groups. Probablemente, eso mismo nos ha hecho acompañarnos y conocernos mejor. Hacer arte y hablar del VIH. Además; el Sector Público no tiene esos espacios. O son insuficientes. Si hoy se están anunciando recortes en el Presupuesto del VIH; ¿crees que exista intención de que parejas como nosotros aprendan y dialoguen sobre la realidad con la que conviven?

¿Cómo te explicas el aumento del VIH en Chile y como evalúan ustedes las Políticas Públicas?

Gerardo: Más que un cómo es un por qué. Desde que se dejó de hablar de que el Sida mata, como fue en los 80 e incluso los 90; ya no se respeta. Ahora hay tratamientos. No te mueres de VIH; puedes vivir incluso en mejores condiciones que un insulinodependiente. Pero el riesgo está en el desconocer la prevención. El “a mí no me va a pasar” está latente; nadie se hace cargo del contagio adolescente. No pasan las cosas por prevenir una enfermedad como el VIH y el SIDA; pasan por todo lo que no se habla. La sexualidad y la responsabilidad. La ignorancia en la Educación sexual en los colegios. El callar y no hablar de los riesgos que implican las ITS; por no ser capaces de decir CONDÓN. Por el aparentar un estatus. Y al final no es el VIH el que mata. Son todas las enfermedades anexas que el virus implica. La ignorancia frente al recontagio.

Diego: Hay que entender que el VIH no es sólo cuestión de salud pública. Es política, es educación. Es Social. El Estado está aparentando tomar conciencia pero no aplica medidas preventivas. Las campañas son absurdamente básicas y terminan estereotipando grupos de riesgo: jóvenes, homosexuales, inmigrantes. Estamos hablando de una epidemia y la sociedad no está reaccionando. Ahí es donde el activismo está ganando espacios. Sin recursos, la mayoria de las veces. Son estos movimientos y colectivos culturales los que están tomando decisiones. Pero no se puede hacer todo el trabajo. Podemos ser parte pero la heterogeneidad de la sociedad hoy requiere muchísimos actores que vayan más allá del color político y que trasciendan sobre un periodo de gobierno. Y reduciendo presupuestos, dilatando campañas o escondiendo lo que pasa con la gente, transversalmente, no avanzamos. Retrocedemos. Y vamos a ser responsables de una tragedia mayor.

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Pronto llegamos al 1 de Diciembre día internacional del VIH, ¿Sienten que Chile le ha dado una batalla adecuada?

Gerardo: Todos los días son los día del VIH; todos somos positivos porque, al lado de cada uno de nosotros, existe alguien con VIH. Lo sepa o no. Hay organizaciones que han demostrado con creces que necesitamos cambios. Hay activistas y artivistas que se han empoderado y apoderado de espacios jamás utilizados para enfrentarse al VIH. Hay espacios como Comunidad Cultural Rogelia que lo incluyen en su misión y constantemente desarrollan espacios de arte y debate relacionados al VIH; el Museo de Química y Farmacia innovó en el tema y desarrolló una importante muestra a cargo de Gastón Muñoz, “Arte y Cuerpo Seropositivo”. La visibilidad, la formación y el diálogo constante con la comunidad por parte de Felipe Díaz–Olave #Positivo en el norte de Chile; algunos rostros emblemáticos como el Che de los gay y cada movimiento y colectivo que, como nosotros, utilizan sus recursos y espacios para dialogar y combatir el desentendimiento que tiene esta sociedad respecto a la realidad del VIH.

Chile está al debe. Pero no nos desmotivamos. Sabemos que tenemos que hacer aún más.

¿Qué pasa en su entorno cuando confiesan que  viven con VIH?

Diego: En una relación, para entender el VIH, debemos asumirnos positivos ambos. Y los demás, pueden entender o no. Compartir o no. Pero nosotros decidimos estar juntos. Pelear por una causa juntos. Hacer arte. La etiqueta que ponga el resto no influye en el futuro que decidimos construir. Los que quieren estar cerca, estarán.  Además; conocí a Gerardo grabando un documental dirigido por Ximena Quiroz. Sobre su historia. Su proceso con el cáncer y el VIH. Hasta nuestra unión Civil aparecerá en la pantalla grande. Decidimos hacer de nuestra experiencia un proceso que forme parte del aprendizaje de otras personas. Así también lo ha trabajado Ximena y estamos muy ansiosos de que todo el mundo pueda entender que los límites los ponemos nosotros mismos

¿Qué le dirías a los evangélicos cuando señalan al VIH como una castigo de Dios; más allá de que creas o no en él?

Gerardo: La fé de las personas es una cuestión personal e individual pero no es justa ni correcta cuando atenta contra los espacios de los otros. Cuando juzga. Cuando destruye y no construye. El mayor castigo es ver a personas sin individualidad y que terminan actuando clandestinamente. Que terminan sufriendo y viviendo en soledad. Sin poder pensar y juzgar de manera independiente por satisfacer a un culto. Lamentablemente son cada vez más. La tarea es educar. Y respetar.

¿Por qué creen que demora tanto la educación sexual en Chile?

Diego: ¿Existe educación sexual en Chile? La educación, en general, no es prioridad en Chile. La jornada de un profesor está lejos de poder ser un guía. La sexualidad no tiene un espacio en el programa educativo. En Chile se parcha. Cuando hay temas contingentes, se capacita un par de horas a la Jefa de UTP de un colegio y listo. Y las familias…¿A qué hora educan las familias? Al final, los jóvenes aprenden más de un youtuber o de la pornografía. Entre pares se habla. Pero es difícil hablar de sexualidad en familia cuando los conceptos y el lenguaje son tan distintos. Y en pareja; vivimos en una sociedad en donde la complacencia predomina. Por suerte las mujeres están ganando una batalla y defendiendo su opinión y decidiendo.

Chicos, he conocido muchas fiestas donde se practica el sexo sin condón. Ahí la gente sabe cómo se trasmite el VIH, ¿A qué creen ustedes que se deba esta falta de compromiso en el cuidado?

Gerardo: la respuesta es simple. ” A mi no me va a pasar”. Esa irresponsabilidad con uno y con los otros. La falta de educación respecto a los riesgos. Y la poca contención para entender que el VIH no impide desarrollarse ni llevar una vida normal. Es una enfermedad que no tiene cura pero se puede sobrellevar con responsabilidad.

¿Qué les diría a todos lo que no concretaron su relación o romance al saber que el otro era positivo?

Diego: Cada ejemplo es un caso distinto. Nosotros decidimos construir y aprender más allá del VIH. Quien sienta que encontró a la persona correcta, va a darlo todo para forjar un futuro y un proyecto. Pero, para eso, ambos deben saber y sentir lo que quieren. Lejos de un discurso correcto. Apoyarse. Comprenderse y complementarse. Como en cualquier relación.

¿Ustedes recomiendan contarlo o es mejor callar y cuidarse?

Gerardo: A modo muy personal; es imposible compartir la vida con alguien sin confiar algo tan fundamental. Pero es una cuestión individual, a pesar de lo importante y esencial que es que el otro te conozca tal cual eres.

¿Qué mensaje enviarían a la sociedad entera?

Gerardo: Volvamos a ser empáticos. Miremos a los otros a los ojos y respetemos; aprendamos y valoremos las diferencias. Todos convivimos y construimos la sociedad en que vivimos. Somos gestores de cambios.

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Chile. El VIH/SIDA y sus políticas de alianzas

por Jose Luis Díaz

Activista gay

Este 10 de septiembre distintas organizaciones de la sociedad civil se reunieron en ACCIONGAY para revisar las nuevas políticas que ha anunciado el Ministerio de Salud en torno a la prevención y detección del VIH/ SIDA

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En la reunión se reparó en la falta o nula participación de la sociedad civil organizada y de amplia trayectoria en la prevención, haciendo ver que esta nueva política se está realizando a espaldas de la ciudadanía, lo cual no solo estable una falta a la ley de participación ciudadana, ley 20.500, sino que también viola la propia ley de VIH, ley 19.779, la cual establece claramente la participación de la sociedad como un actor vinculante y no como un ente observador de la misma.

Por otra parte, resalta la discriminación que se presenta en la nueva publicidad de prevención del VIH/SIDA, la cual es vista desde el ministerio de salud desde un lugar de “detección” del VIH/SIDA y en ningún caso de prevención, siendo este último el punto más débil que enfrenta nuestro país y que ha quedado demostrado con el aumento progresivo del VIH/SIDA, aumento que se inicia en el primer gobierno del actual presidente.

Las organizaciones de la Sociedad civil ven con preocupación el giro político que esta implementado este gobierno frente a una situación que ya no fue detenida a tiempo y que requiere de que todos los actores involucrados en su prevención logren un trabajo coordinado, que apunte a la educación, prevención, concientización y detección del virus.

Por otra parte, se observa como el gobierno de turno desea romper los vínculos con la sociedad civil experta en VIH/ SIDA e incluir a nuevas organizaciones, esto con el objetivo de poner una cortina de humo frete a la realidad de la política excluyente de este gobierno y así trabajar con organizaciones “aliadas” que más bien avalan sus prácticas y nuevas políticas, las cuales se generan a las sombras de la ciudadanía.

Es por ello que las distintas organizaciones y activistas en prevención del VIH/SIDA han decido fortalecer su unión y seguir los canales legales, políticos y sociales para evitar que las nuevas “estrategias” de prevención del VIH/SIDA del actual gobierno sigan planificándose a la espalda de la sociedad civil.

Fundación Huésped. Criminalización del VIH: repudiamos el nuevo código de faltas de Mendoza

Desde Fundación Huésped expresamos nuestra preocupación por la redacción del artículo 126 del nuevo código de faltas que está en tratamiento en el Congreso Provincial de Mendoza con media sanción de la Cámara de Senadores que establece que “La persona que transmitiere enfermedad venérea o contagiosa, será sancionada con multa desde un mil quinientas (1.500) U.F. hasta tres mil (3.000) U.F. o arresto desde quince (15) días hasta treinta (30) días”. El mencionado artículo busca criminalizar a las personas que viven con enfermedades infecciosas con especial foco en las de transmisión sexual, como el VIH. Esta propuesta desconoce la evidencia científica irre able en relación a que la criminalización de las personas con VIH está generando más daños que beneficios en términos de impacto en la salud pública y en los derechos humanos.

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Ya en 2012 la sociedad civil internacional publicó la Declaración de Oslo repudiando la criminalización del VIH y en el último congreso de la Sociedad Internacional de Sida, en julio de este año, fue publicada la Declaración de Consenso de Expertos que indica que las leyes que criminalizan el VIH son inefectivas, injustificadas y discriminatorias.

En Argentina el 30% de las personas con VIH desconoce su situación, por lo que las políticas públicas debieran promover el testeo, no generar incentivos negativos que refuercen el estigma y la discriminación. Además, en una relación sexual consentida la responsabilidad en el cuidado es de los dos integrantes de la pareja, no solamente de quien sabe que vive con VIH. Por último, no es posible establecer pruebas de transmisión de VIH de un individuo a otro, ni siquiera con las herramientas científicas más avanzadas.

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Por todo ello, este artículo lleva a sanciones punitivas erradas al tiempo que mina los esfuerzos para abordar la epidemia de VIH. En virtud de lo expuesto solicitamos que se quite la penalización del Código de Faltas de manera de contribuir a la respuesta integral a la epidemia de VIH en nuestro país.

Fuente: Fan page Fundacion Huesped

Chile. Las góndolas del Cáncer Rosa.

Un pase para el suicido gay en el metro de Santiago.

Por Jose Luis Diaz

El VIH en Chile esta desatado, y me refiero a desatado porque el último tiempo pareciera ser que la acción y prevención está en manos de nadie. Más allá del llamado que han realizado los expertos, académicos, investigadores y  sumando los reparos por parte de las organizaciones de la sociedad civil que ha recibido este “esquizogobierno”, lo sucedido la semana de agosto será una anécdota más en la larga lista de experiencia que ha tenido el VIH en Chile. Con lo anterior me refiero específicamente a las góndolas y su oferta de test rápido en el metro de Santiago.

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Considerando los llamados de organismos internacionales en donde advierten el importante aumento de la trasmisión del virus, complementado con la ausencia de nuestro país en encuentros de aprendizaje, pareciera que el único recurso que nos queda es la lógica de la improvisación, esa lógica barata pero de alto costo, en donde siempre los cuerpos los pone el pueblo.

Este gobierno jugando al ensayo y error, resuelve la vida o la muerte de las personas que viven con VIH, sin campañas preventivas que logren un impacto nacional, es decir sin la voluntad política de prevenir.

En nuestro país dos personas mueren al día, producto de una enfermedad asociada al virus y a la fecha más de 70 mil están notificados de ser portadores. Sin considerar la cifra negra, esa que a todos puede intimidar pero que no genera la conciencia necesaria para temer ser un posible portador y realizarse el examen.

En esta materia el gobierno del actual presidente Piñera está muy mal evaluado, algunas organizaciones de la sociedad civil en su primer momento acompaño y apoyo el notorio interés de este en el tema, con el tiempo que se vio que solo era parte de una instrumentalización de las organizaciones, un simple ejercicio para la foto correspondiente.

Sin embargo la guinda de la torta apareció, y nadie sabe de qué forma, todo el ministerio de salud mirándose al espejo impactados con la noticia; ¡Que, como, cuando? el metro de Santiago, entre dulces y maní, inicia su venta de test rápido. Las góndolas del tren subterráneo comienzan su incipiente venta de exámenes para detectar el VIH, saltándose toda la legislación existente en Chile.

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Si bien, podemos entender,  pero no justificar,  que el gobierno haga caso omiso a la ley VIH, esta irresponsabilidad ha generado un efecto dominó en donde cada cual puede hacer a su propio antojo las improvisaciones con los portadores de VIH, esto debido a que están en conocimiento que gran parte de los recién notificados, viven con miedo, prejuicios, discriminación, emociones y sensaciones que jamás los llevará a levantar la voz o posiblemente organizar una protesta contra la larga lista vejatoria que han tenido que tolerar a causa de portar el virus del SIDA, ese cáncer rosa que nos ha dejado con dos generaciones, perdidas, borradas de la historia, sin amigos que las lloren, pues hasta los amigos murieron.

Volviendo al capítulo del metro, ¿es posible que los exámenes estén a libre disposición en las góndolas… junto a otros alimentos?, en un país que habla de desarrollo y economía, como un magnate petrolero la respuesta es simple, NO,  la ley de VIH establece claramente la consejería previa, esto último porque el desconocimiento y los prejuicios en conjunto con la estigmatización del virus requiere una contención adecuada del recién notificado, o de lo contrario será un sujeto que deambule por la ciudad desamarrado de la red de salud, temeroso e  inseguro. Por otra parte la posibilidad que vuelva a realizarse la contra muestra para ingresar al sistema formal de salud y así permitirle la mínima recepción de sus medicamentos se transforma en otro desafío, en conclusión fue una mala medida impulsada por el comercio y el lucro que se ve en estas personas, ya que nuestro sistema capitalista ni la muerte considera o respeta

Es posible que el ministro se dé por enterado a través de la prensa de lo que estaba sucediendo en el tren subterráneo, obviamente que no es posible, no podemos permitir que las respuestas de este ministro sean todas “vamos a hacer un sumario interno” o lo último que paso con los paciente leucémicos “vamos a solucionar el problema, pero no puedo comprometer plazos”. Frente a esas exclamaciones la pregunta que nos hacemos los chilenos y chilenas, quien dirige la salud en nuestros país, por un lado tenemos FONASA licitando lo más posible y por otro lado las ISAPRES que cambian los medicamentos según su antojo, saltándose las indicaciones médicas, teniendo como primera prioridad los costos de sostener esa vida y no la calidad de vida de su sostenedor. Sin considerar las millonarias ganancias que facturan por cada persona.

En cuanto a las ISAPRE y el VIH, acá quien le pone el cascabel al tigre, ya que de gato no tiene nada, estos cambian los medicamentos según su antojo, apostando a los más económico y por lo mismo no siempre lo mejor, si una pastilla hace el mismo efecto que ocho pastillas, es claro y evidente que a la percepción del recepcionista tomar una pastilla no solo lo hará más adherente al medicamento, sino que su percepción de discriminación o muerte social disminuirá, sin embargo  las ISAPRES  bajo su conveniencia económica son capaces de cambiar esa pastilla por ocho o seis al día, haciendo que el portador caiga en un verdadero ritual de ingesta de medicamentos, complejo de continuar salvo desarrolle una trastorno obsesivo.

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Volviendo a las góndolas preventivas, acá es donde podemos dimensionar la irresponsabilidad de la empresa metro de Santiago. Chile es una de los países con mayor nivel de problemas mentales en su población, siendo la depresión quien encabeza la lista, y por lo tanto un alto consumo de medicamentos para detener la sintomatología asociada a los estados depresivos.

Nace un interrogante; si 1 de 3 chilenos presenta una alteración mental, y en ese momento ese 1 se hubiera realizado el test rápido y luego aparece positivo tomando la decisión de suicidarse, ¿qué haría Metro?, le entregaría a la familia un Ticket ida… pues acá se improvisó, se jugó con la salud de los chilenos, acá se visibilizó la falta de un trabajo serio y de cara al país.

Se demostró que las banderas de la homosexualidad siguen flameando solas y digo esto último porque la población más afectada por el VIH es aquella que tiene sexo con otro hombre, es decir estamos frente a una situación de salud focalizada en una población específica, que otros conocimientos necesita el ministerio para terminar con sus improvisaciones y comenzar las acciones.

Por todo lo anterior, el VIH se escapó de nuestras manos a nuestros cuerpos y sigue en los cuerpos de otros.

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JOSE LUIS DIAZ

Psicologo y Activista LGTB