La ruta del VIH. La gota del agua que esconde una tormenta.

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Por @psicologodiaz

Hoy las pandemias  sanitarias y las crisis social y economica que vive nuestro pais , han tirado por la borda la frase: “tiene el chiste” o “tener VIH es una raya en el agua” e incluso la tómbola sexual del VIH hoy se ha visto en una importante afectada, ya sea por el confinamiento o el miedo al covid19 por sobre el VIH.

Para quienes no conocen la tómbola del VIH, se las enseñó.  Encuentro de un grupo de hombres que tienen sexo con otros hombres, y con un invitado sexual, el invitado debe ser positivo al VIH, el juego consiste en tener sexo grupal y no ser transmitido. Si este juego te sorprende, te darás cuenta de que es más común de lo que pensamos y así lo vimos con el covid19.

La garantía ges, bien conocido como programas de salud auge, ha generado que la mínima respuesta preventiva que ha ejercido el Estado sea reducida a una simbólica expresión, generando la falsa ilusión de una vida “normal” después de la notificación de ser VIH positivo.

Lamentablemente está idea se aleja de la realidad, la serofibia, es decir, el odio o discriminación que viven las personas es alarmante y preocupante, acción que se produce y reproduce en distintas esferas de la sociedad afectiva de la persona notificada.

Serofobia: prejuicio, miedo, rechazo y discriminación hacia personas seropositivas.

Las personas que viven con VIH pueden enfrentarse a desigualdad de trato, tanto social como institucionalmente. El abandono político es uno de los principales.

Importante trabajo a cargo de la Diputada Claudia Mix pareciera reproducir la misma situación que la presentada por la pandemia llamada “cáncer rosa”, es decir, un brutal y perverso trabajo de invisibilidad y negación de una realidad.

Nota: https://www.camara.cl/prensa/sala_de_prensa_detalle.aspx?prmid=138092

Lo anterior muestra que el olvido selectivo del VIH pasa sin importancia, al igual que las muertes de las 600 personas que pierde Chile cada año. El ámbito laboral se hace complejo, limitando muchas veces la posibilidad de desarrollo del mismo sujeto, la gran mayoría de las personas viviendo con VIH no informan ser seropositivo en sus fuemtes laborales, esto se debe a la muerte social que esto implica.

La situación de las personas viviendo con VIH o recién notificadas, demanda controles y exámenes periódicos que requiere él notificado, lo cual implica permisos laborales reiterados, tiempo que no es cubierto por sus horas extras, días administrativos, u otros permisos, lo que genera faltas reiteradas y con ellos despidos laborales o cambio de los mismos cada un tiempo determinado. Para los más jóvenes puede resultar algo simple y hasta comprensible, sin embargo para quienes superan los 35 años de edad, cambiar de trabajo no es lo esperado.

Uno de los principales obstáculos, a poco resolver, lo presenta el sistema público de atención ya que coinciden los horarios laborales con los horarios de las personas viviendo con VIH.

 

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Victor Hugo Robles

A través del programa radial Siempre Viva en vivo, que aborda semana a semana la situación del VIH en Chile y conducido por el periodista y activista, Víctor Hugo Robles, nos enteramos del caso de Sebastián y la parcelación de su tratamiento retrovirales, quien señaló su reiterado retorno por los medicamentos (en 30 días, 3 ocasiones) si esta realidad nos hace pensar que se puede llevar una vida normal, me parece que invita a revisar la normalidad obligada de una política pública inadecuada.

https://kaosenlared.net/chile-victor-hugo-robles-el-covid-viene-a-profundizar-la-crisis-del-vih-y-lo-que-es-peor-viene-a-invisibilizarla/

El periodista y activista, Víctor Hugo Robles, señala: Vivir con VIH en Chile es un problema, es una preocupación, s una inquietud. Un problema, una preocupación, una inquietud porque no se trata de una diabetes o hipertensión como lo han querido hacer parecer algunos médicos, algunos infectólogos, algunos profesionales de la salud que señalan que es mucho mejor tener VIH que tener diabetes. La verdad abría que vivir con VIH para saber todas las dificultades que se enfrenta, esta enfermedad crónica que a diferencia de las señaladas, esta enfermedad conlleva la muerte social, no solo las dificultades físicas, las dificultades de salud que tienen y que contiene sino también el estigma y la discriminación. Se ha señalado también que se puede vivir con VIH y tener una vida completamente normal y no es normal, no es normal vivir con VIH porque implica saltear una serie de dificultades médicas, desarrollar enfermedades aledañas que se van sumando al VIH, porque además hay que saltear otras complicaciones de tipo sociales, culturales y de atención médica. Si bien chile ha mejorado la atención, ha mejorado el estigma y discriminación de se vivía en los años 80 en el sistema publico para atenderse, de todos modos en el 2020 siguen habiendo muchas dificultades en la atención, y que se dan básicamente en el traslado, en las horas que se invierten para ir al hospital, buscar tus terapias, las horas de espera, la angustia que significan esas horas de espera, lo que significa para personas que tiene que trasladarse entre muchos kilómetros e inclusos de ciudades, hay personas que por el miedo al estigma y la discriminación, se atiende en ciudades distintas, por ejemplo, conozco casos, personas mas que casos, personas que viven en Chiloé, que viven en Talca, Concepción o Valparaiso que se atienden en santiago, para evitar que alguien los vea en el hospital, que los descubran y que tengan que hacerles preguntas incomodas. Entonces, si es un problema vivir con VIH, es un problema retirar la medicación, particularmente ahora, en tiempos de pandemia, esas preocupaciones han ido en aumento, pese a que existen recomendaciones de la OMS y de ONUSIDA, en torno e entregar terapias anticipadas por 2 meses por tres meses, hasta por 6 meses que dice ONUSIDA que es el ideal, e incluso existen normativas sanitarias de salud que señalan y que ordenan que pide a los sistemas de salud la entrega anticipada de retrovirales, eso no se esta cumpliendo, entonces las personas, tienen que trasladarse pese a las cuarentenas, las restricciones de movilización, tienen que trasladarse cada mes a los hospitales a buscar su terapia, con el riesgo inminente de contraer el covid19, y en este tiempo también han existido otras dificultades, hay personas que se atienen en el sistema privado de salud, que también han tenido dificultades en sus propios trabajos, por ejemplo conozco a una persona, que se hace llamar Pablo en redes sociales que trabajaba en el ámbito de las comunicaciones, y el para enviar el contagio del covid19, prefirió hacer teletrabajo, que era una de las opciones para seguir haciendo su trabajo, pero para hacer teletrabajo y demostrar que era una persona crónica, tuvo que presentar ante su empleador mediante certificación medica su situación de salud, ahí el empleador descubrió que el es una persona viviendo con VIH porque se vio la obligación de demostrar esto a su empleador, bueno, que significo esto, no significo que le dieran trabajo para la casa y sino que significo en el despido de la persona viviendo con VIH que buscaba mejorar su condición de protección entorno al covid19. Entonces en chile si es un problema vivir en VIH, si es un problema ir a buscar la terapia, en chile si es un problema de enfrentar la discriminación y el estigma. El VIH en chile si es un problema.

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Seguimos con la raya en el agua, el propio activista y emblemático luchador por la prevención y atención digna para personas viviendo con VIH, se vio obligado a colocar un recurso de protección que garantizara la entrega de sus medicamentos en tiempos de pandemia y así evitar su propia exposición al coronavirus. La acción de protección fue replicada posteriormente por distintas personas a lo largo de nuestro país, recursos que contesto un tímido pronunciamiento del gobierno de turno y el cuestionable actuar de la fuerza de infectólogos chilenos.

https://www.eldesconcierto.cl/2020/06/04/vih-en-tiempos-de-covid-19-interponen-recurso-de-proteccion-por-riesgosa-negligencia-en-la-entrega-de-medicamentos/

El colegio del gremio tuvo su pronunciamiento en la materia y se valora la valentía. La pandemia del VIH se mantiene y al parecer en nuestro país con total desamparo, no se puede dejar de pensar que esto puede estar relacionado con la población más afectada, hombres que tienen sexo con hombres y que para nuestro conservador país en materia sexual, la educación y las campañas son algo alejado. Vivir con VIH es complejo y alejado de la frase “puedes hacer una vida normal” se pierde entre trámites, controles médicos, despidos laborales, cambios de trabajo por ausentismo, horas de espera de atención, faltas de especialistas y en algunos casos más complejos, la no existencia de centros de distribución retrovirales en el Puerto de San Antonio, afectando a toda la zona, Cartagena, Santo Domingo y las otras localidades. Esto implica el viaje reiterado por controles al puerto de Valparaíso, debiendo invertir hasta 24 horas para la atención adecuada. Normalizar esto y no considerar su impacto psicosocial y en la subjetividad del recién notificado es reproducir la misma negación que repiten algunas autoridades. En tiempos de pandemia de covid19 la pandemia del VIH queda asombrada frente al despliegue mediático de la prevención. Dejando un importante interrogante, no se trata de competir con los muertos y tampoco improvisar un matinal de médicos sobre actuados hablando del tema y aterrorizando a las personas. Acá lo que se requiere es seriedad, conciencia y prevención. Lo cual no se puede esperar de un gremio que vive de la notificación y no de la prevención.

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Carlos Faras

Carlos Faras, activista y cientista político, señala; todas las curvas epidemiológicas de incidencia y prevalencia del VIH han venido aumentando en Chile hace por lo menos una década sin parar. Mientras en el mundo los nuevos casos caen, en Chile vienen aumentando dramáticamente y las campañas comunicacionales, las políticas públicas no han tenido ningún efecto en la reducción de nuevos casos. La salud sexual sin duda alguna es el mayor fracaso de las políticas públicas en la historia reciente de Chile. A pesar de que el gobierno comenzó con la implementación de la estrategia PrEP el año 2009 con la propuesta de llegar a 5000 usuarios en un año, hasta antes de la crisis por coronavirus ello no supera los 300 usuarios, principalmente debido a la debilidad de la red clínica pública, la falta de preparación del capital humano y el déficit del enfoque de derechos. Sino supimos controlar la epidemia del VIH a tiempo ¿Cómo vamos a saber controlar la actual epidemia por coronavirus?

Hacer conciencia preventiva del VIH es una urgencia como país, nuestra sociedad con sus distintos eslabones no puede seguir volcando la mirada frente al VIH/SIDA. En esta materia la población más afectada no puede seguir naturalizado algo que indiscutiblemente afecta el diario vivir, transformando el “chiste” en un cuento amargo que no tiene final. La pandemia del covid19 les recordó a las personas viviendo con VIH, es una poblacion vulnerada y vulnerable.

Jose Luis Diaz

Psicologo clinico  en VIH.

Santiago 22/020

 

Chile. Infancias con SIDA, los hijos de Rosa.

Por Jose Luis Diaz

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Posiblemente ya estemos enterados que el VIH/SIDA ha ganado las batallas a las inexistentes campañas de prevención, digo campaña por mencionar un nombre a la pobreza creativa del gobierno de Chile. Sin embargo la realidad demuestra que estas nunca existieron, la situación latinoamericana al momento de hablar de sexualidad y VIH pareciera entrar en una verdadera crisis moral.
Una campaña va mas allá de un par de segundos llamando a la prevención, campaña va más allá de un cuadro mal colgado que dice ¡¡cuídate , usa Condón¡¡. Campaña es aquella acción que logra, sensibilizar, educar y concientizar a la población sobre algo que está sucediendo y como sociedad involucrando a todos sus conformantes, podemos prevenir, sin embargo hoy vemos que en Chile y el resto de los países de la zona la productividad y el muro norteamericano fuera la única noticias, a esto se suma el silencio de artistas, científicos, músicos, etc, ya que muy pocos han entendido su rol social frente a estos temas y claro esta es mas linda la foto con el niño accidentado que la foto con el niño fracturado en su interior.
Campaña se ven para dejar de fumar, para no conducir bajo la influencia del licor, para prevenir el cáncer, campañas que podemos llamar ; de “buena formación” no tocan lo íntimo, como lo hizo el clero católico y evangélico, no rozan lo privado, abordan lo que se habla, fluye en ellas el flujo del gobiernos paternalistas, censuradores, la operación cóndor articulada a la cabeza de Bolsonaro.
De sexualidad nada, porque hasta en la muerte del sidoso hay que decir que “murió de cáncer”, la que aborta “fue perdida espontánea”, la violada “solo la toco” y así mantenemos la comodidad silenciosa de quienes nos castran desde la fluidez natural del cuerpo, limitan el deseo, le colocan nombres, le asignan colores y formas para poder moldearlo a la necesidad de la producción.
El Sida se ha gritado a los cuatro vientos y su derrota también, pocos han sido los valientes. El ministro actual no ha logrado callar a esa loca revolucionaria que lucha por ella y por sus compañeras, la tachada de rara, personaje, irreverente. Esa misma loca que desafío la dictadura desde la calle Catalina de los Ríos, loca de boina y pañuelo irreverente que resistió el SIDA en los 80 y 90, poniendo su cuerpo y su genio. La única viuda de Manuel Rodríguez, del que heredo sus pastillas para poder vivir, gritando con su incomoda presencia que el SIDA existe y se quedo en Chile.
En algunas calles de Santiago, miles dirán por mí y mis compañeras como lo hace Víctor Hugo Robles, el Che de los gays, en honor y conmemoración a los más de 500 muertos que el SIDA arrebata cada año.
Muchos hablan del VIH/SIDA como una enfermedad de adultos, dejando las infancias sidosas sumergidas en la total ignorancia, se transforman en el dato que cuelga de las políticas públicas, pareciera mejor no hablar ya que ahí están los violados por las religiones, las victimas del cura cariñoso, ese señor de buena fe, o del pastor rehabilitado de la droga y el alcohol, y que hoy vive de la pobreza que llega a la catedral de la Alameda, ahí están los huachos que el SENAME no pudo vender y que hoy se venden por unos pesos en las plazas de las principales capitales para matar el hambre y el frio.
Tanto miedo le tiene Chile a la sexualidad que en la comuna de Independencia en pleno 2018 un profesor fue perseguido y despedido por mostrarles otra realidad a sus alumnos, les hablaría de un marica que habla de sexo, la censura previa nos vuelve a recordar que la democracia no ha llegado y que los bastiones de Pinochet están dispuestos a levantarse cuando sea necesario, sin importar el color político. Vienen las elecciones en Independencia, hoy los cargos no tienen valores sino precios y el roto nunca amo la pobreza.
Chile lleno de paradojas, mientras los niños con VIH siguen en la sombra, escondiendo su mal aroma, mal vestir. Recorren las poblaciones con cara de pasta base y la verdad no es así, el sida los está matando lentamente, cruzando sus cuerpos débiles y mortales, sin que exista foto que los registre.
Chile, lleno de invisibilización y burlesco, víctima de un periodismo mediocre, que busca la nota simple, hoy un periodista es un estudiante que ahorra pasaje. Buscan a MOVILH e Iguales para hablar sobre VIH, me parece que lo más cercano de Iguales al VIH fue la declaración de su entonces Presidente, Pablo Simonetti, cuando le susurraron sidoso en una aristocrática clínica… “pobres personas” dijo el célebre escritor, y bueno del presidente de MOVILH, aquel luchador contra la dictadura ni hablar, siempre se ha preocupado de limpiar la imagen de la cola bonita.
Y los niños siguen ahí esperando la muerte, como lo hace cualquier niño que está en las casas de SENAME, invisibilidades de una sociedad de adultos, sin temas de adultos, una sociedad que juega a la democracia, en donde un delicado diputado se molesta y emociona frente a la frase: “bien muerto esta Guzmán”. Olvidándose de las muertas que el homosexual senador dejo. Señor diputado, oféndase con lo que hemos construido en la infancia. Y nuevamente pregunto ¿donde están los niños Sidosos, sedientos, quien los esconde, quien los protege?
Hoy solo fueron un punto en la tabla estadística, un punto que comenzará a crecer con la
misma fuerza de un prejuicio.

Donde llegan a morir los niños y niñas del SIDA.

Chile. Los rostros del SIDA que esconden las cifras.

Por Jose Luis Diaz

Hablar de SIDA y de VIH va más allá de hablar sólo de una enfermedad o un estado. Detrás de la enfermedad están las personas. Estamos cada uno de nosotros. Y es eso lo que no debemos olvidar.

Sí; han habido mejoras en la condición de las personas que conviven con el VIH; han sido 20 años de cambios. Actualmente; la esperanza de vida ha aumentado considerablemente. La ciencia, la medicina y las terapias alternativas han colaborado. Pero es nuestra obligación, como sociedad, como ciudadanos, recordar a todas las personas que conviven a diario con este estado y a todas aquellas que ya no están con nosotros. Las que lo saben, las que aún no conocen su diagnóstico y su entorno.

Hoy, más que nunca, está en nuestras manos educarnos. La tarea pendiente de la autoridad y el Gobierno de turno. El aumento en los márgenes del rango etario nos da importantes señales. La Educación Sexual a nivel escolar carece de recursos que permitan alertar y tomar conciencia de la situación. Los programas y los planes de estudio distan de la realidad e incluso son inexistentes en algunos establecimientos educacionales. La Educación Sexual en nuestra formación no fue suficiente y hoy es, prácticamente, inexistente. Ahí el motivo del importante número de adolescentes notificados. La Tarea del Estado en la PREVENCIÓN no es efectiva y es hasta absurda. Sin importar el Gobierno de turno, el tema ha sido sólo eso; un punto más en una pizarra.

Por otro lado; afrontar el mundo laboral siendo notificado; obligándonos a ausentarnos desmedidamente por controles que tienen esperas que pueden ser eternas y el desconocimiento por parte de los empleadores respecto a la realidad de los tratamientos y al efecto que causan en una persona son suficientes para poner en una balanza la seguridad y la estabilidad laborar por sobre la salud. ¿Dejamos de ser nosotros mismos una prioridad?

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Y si hablamos de la Salud y el Servicio Público ¿Estamos conformes?

Es difícil encontrar un equipo idóneo en su totalidad; preparado y formado para la ejecución de sus funciones y, por sobre todo, enfrentarse al efecto que genera la notificación de este estado en una persona. La función se mecaniza y se estandariza para abarcar un mayor número de pacientes. Pero no somos sólo un número. Somos realidades y experiencias distintas. Es, probablemente, este espacio de salud en donde se aprecian mayormente los prejuicios y la condena social. Entre los profesionales y equipos que nos atienden. Intentan salvarte pero te matan socialmente.

Nosotros somos responsables de mantener una salud sexual controlada; realizándose la prueba de VIH de forma periódica y previniendo también otras ITS. Debemos ser responsables y colaborar en educar.

Por otro lado, las personas que convivimos con el virus también somos importantes de cara a ser integradas y respetadas en la sociedad y la comunidad. El VIH y el sida no debe ser olvidado ni ignorado. Ni en vida ni tras la ausencia de ella. Por ello hablamos, y somos sujetos capaces de luchar por el reconocimiento que merecemos. Somos personas. Con derechos y obligaciones como todo ciudadano.

Es cierto, para los familiares también es un proceso difícil aquel en donde deban mostrar y o recordar a sus seres queridos. Sabemos que la sociedad estigmatiza y discrimina. Segrega y enjuicia. Hoy la responsabilidad es de todos. En nuestra sociedad es necesario visibilizar la situación. Ayudar desde nuestros testimonios y experiencias a desmitificar falsas creencias sobre el VIH y el sida. La educación en todos los niveles etarios es necesaria pero evidentemente escasa. Debemos generar conciencia. Empatía. No podemos seguir encendiendo velas o marchando por los más de 600 muertos que se suman año a año. Por mejorar las condiciones con las que fueron tratados y las negligencias de un sistema que intenta esconderlos bajo la alfombra. Detrás de cada dato estadístico hay una historia. Una familia. Un ser humano.

Visibilizarnos no nos hace más vulnerables sino más fuertes.

 

Chile. SIDA, una historia entre dos.

Realidad  y rostro que esconde una cifra

Por Jose Luis Diaz

En próximo 1 de Diciembre se conmemorara el día internacional del VIH/SIDA, acción que se realiza desde 1988. Momento para recordar a todas las victimas de esta cruel enfermedad que azotó a la población homosexual en los años 80 y 90.

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En la actualidad mas de 500 personas mueren en Chile a causa del VIH/SIDA y una cifra importante queda con secuelas de las enfermedades oportunista, la detección no es prevención y estas cifras dan cuenta del fracaso que tenemos en la política publica en esta materia y que a su vez nuestro país requiere un replanteamiento para enfrentar el problema y no disfrazarse de asesores, casting o la indolencia ministerial.

Los motivos que ocasionan la muerte no son muchos, falta de adherencia a los medicamentos, detención tardía, cepas mas resistentes y los propios prejuicios.

Hoy vivimos un olvido político, campañas inexistentes, ignorancia total de la ley SIDA por parte del gobierno de turno, disminución de los recursos, organizaciones exigiéndose al máximo para poder responder a la demanda que cada vez aumenta mas.

Por otra parte la muerte social es algo que sigue rondando a las personas notificadas.

Chile ha perdido la pelea de la prevención y como gesto reparatorio el ministro actual a través de un improvisado segundo plan centra sus puntos en la detección, ahorrando al gobierno poner en tabla la importancia de hablar sobre una ley de educación sexual obligatoria.

Este olvido no es casual y posiblemente se debe a que cada notificado se transformo  en una cifra, haciendo desaparecer el rostro humano y con ello su realidad, por esta razón y aportando a la conmemoración de un diciembre rosa y a la memoria de mis caídos es que  me pareció pertinente eliminar el numero, bajarme de la estadística y dar a conocer una historia de lucha, amor, compañerismo y lealtad  atreves de dos valientes Homosexuales.

Más mata más el Sida que la honestidad ( Diego Arriagada 2018)

¿Cómo se conocieron?

Diego: Nos conocimos por una persona en común el 2016. Nos agregamos en facebook. Cada uno estaba en sus  proyectos; Gerardo preparando “Fragmentos de memoria”, que se presentaría en el GAM con la compañía francesa La Position Du Guetteur de Ricardo López. Yo estaba reencantándome con la escritura. Así fueron varios meses; de hablar de teatro y libros. Y, terminando el mes de octubre, decidí ir a visitarlo al Hospital San Juan de Dios; donde estaba llevando su tratamiento de Quimioterapia de Eshap por el tercer cancer linfático no hodking que había aparecido. No sé si nos caímos tan bien. Éramos, literalmente, polos opuestos. Pero parece que de verdad se atraen.

¿En qué momento hablan del VIH?

Diego: Cuando las cosas y los sentimientos pasan de la simple amistad y hablamos de nosotros y los planes, el tema apareció. Las opciones eran simples. Hacer que el VIH nos separara o nos mantuviese juntos. Hay miedos. Hay prejuicios. Hay dudas e ignorancia. Pero habían pasos que darlos y teníamos que darlos juntos.

¿Cómo se puede llevar una relación, a pesar de los prejuicios de los demás?

Gerardo: Mientras las personas que son parte de una relación tengan las cosas claras es suficiente. El Vih es un tema para nosotros en lo que hacemos y en lo que pretendemos transmitir a través del Colectivo Mar y Cueca y los espacios que ocupamos. Hay ejemplos como en “120 Latidos por minuto”, que nos permiten entender que debemos reivindicar a las personas y no las etiquetas que la sociedad impone. Dejar de estigmatizarnos y victimizarnos. La tarea es exigir lo que corresponde. Enseñar y seguir cumpliendo los roles que decidimos adquirir en la sociedad. Lo que significa hacer cosas desde dentro.

¿Sientes que recibieron buena información de parte de los médicos tratantes?

Diego: No hemos tenido la instancia de sentarnos frente a un doctor juntos. No como pacientes. Hemos abordado el tema en distintos momentos; hemos generado importantes proyectos como el Encuentro “#Todxs; el Derecho a Todos los Derechos” junto a destacados especialistas; participamos de seminarios e incluso focus groups. Probablemente, eso mismo nos ha hecho acompañarnos y conocernos mejor. Hacer arte y hablar del VIH. Además; el Sector Público no tiene esos espacios. O son insuficientes. Si hoy se están anunciando recortes en el Presupuesto del VIH; ¿crees que exista intención de que parejas como nosotros aprendan y dialoguen sobre la realidad con la que conviven?

¿Cómo te explicas el aumento del VIH en Chile y como evalúan ustedes las Políticas Públicas?

Gerardo: Más que un cómo es un por qué. Desde que se dejó de hablar de que el Sida mata, como fue en los 80 e incluso los 90; ya no se respeta. Ahora hay tratamientos. No te mueres de VIH; puedes vivir incluso en mejores condiciones que un insulinodependiente. Pero el riesgo está en el desconocer la prevención. El “a mí no me va a pasar” está latente; nadie se hace cargo del contagio adolescente. No pasan las cosas por prevenir una enfermedad como el VIH y el SIDA; pasan por todo lo que no se habla. La sexualidad y la responsabilidad. La ignorancia en la Educación sexual en los colegios. El callar y no hablar de los riesgos que implican las ITS; por no ser capaces de decir CONDÓN. Por el aparentar un estatus. Y al final no es el VIH el que mata. Son todas las enfermedades anexas que el virus implica. La ignorancia frente al recontagio.

Diego: Hay que entender que el VIH no es sólo cuestión de salud pública. Es política, es educación. Es Social. El Estado está aparentando tomar conciencia pero no aplica medidas preventivas. Las campañas son absurdamente básicas y terminan estereotipando grupos de riesgo: jóvenes, homosexuales, inmigrantes. Estamos hablando de una epidemia y la sociedad no está reaccionando. Ahí es donde el activismo está ganando espacios. Sin recursos, la mayoria de las veces. Son estos movimientos y colectivos culturales los que están tomando decisiones. Pero no se puede hacer todo el trabajo. Podemos ser parte pero la heterogeneidad de la sociedad hoy requiere muchísimos actores que vayan más allá del color político y que trasciendan sobre un periodo de gobierno. Y reduciendo presupuestos, dilatando campañas o escondiendo lo que pasa con la gente, transversalmente, no avanzamos. Retrocedemos. Y vamos a ser responsables de una tragedia mayor.

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Pronto llegamos al 1 de Diciembre día internacional del VIH, ¿Sienten que Chile le ha dado una batalla adecuada?

Gerardo: Todos los días son los día del VIH; todos somos positivos porque, al lado de cada uno de nosotros, existe alguien con VIH. Lo sepa o no. Hay organizaciones que han demostrado con creces que necesitamos cambios. Hay activistas y artivistas que se han empoderado y apoderado de espacios jamás utilizados para enfrentarse al VIH. Hay espacios como Comunidad Cultural Rogelia que lo incluyen en su misión y constantemente desarrollan espacios de arte y debate relacionados al VIH; el Museo de Química y Farmacia innovó en el tema y desarrolló una importante muestra a cargo de Gastón Muñoz, “Arte y Cuerpo Seropositivo”. La visibilidad, la formación y el diálogo constante con la comunidad por parte de Felipe Díaz–Olave #Positivo en el norte de Chile; algunos rostros emblemáticos como el Che de los gay y cada movimiento y colectivo que, como nosotros, utilizan sus recursos y espacios para dialogar y combatir el desentendimiento que tiene esta sociedad respecto a la realidad del VIH.

Chile está al debe. Pero no nos desmotivamos. Sabemos que tenemos que hacer aún más.

¿Qué pasa en su entorno cuando confiesan que  viven con VIH?

Diego: En una relación, para entender el VIH, debemos asumirnos positivos ambos. Y los demás, pueden entender o no. Compartir o no. Pero nosotros decidimos estar juntos. Pelear por una causa juntos. Hacer arte. La etiqueta que ponga el resto no influye en el futuro que decidimos construir. Los que quieren estar cerca, estarán.  Además; conocí a Gerardo grabando un documental dirigido por Ximena Quiroz. Sobre su historia. Su proceso con el cáncer y el VIH. Hasta nuestra unión Civil aparecerá en la pantalla grande. Decidimos hacer de nuestra experiencia un proceso que forme parte del aprendizaje de otras personas. Así también lo ha trabajado Ximena y estamos muy ansiosos de que todo el mundo pueda entender que los límites los ponemos nosotros mismos

¿Qué le dirías a los evangélicos cuando señalan al VIH como una castigo de Dios; más allá de que creas o no en él?

Gerardo: La fé de las personas es una cuestión personal e individual pero no es justa ni correcta cuando atenta contra los espacios de los otros. Cuando juzga. Cuando destruye y no construye. El mayor castigo es ver a personas sin individualidad y que terminan actuando clandestinamente. Que terminan sufriendo y viviendo en soledad. Sin poder pensar y juzgar de manera independiente por satisfacer a un culto. Lamentablemente son cada vez más. La tarea es educar. Y respetar.

¿Por qué creen que demora tanto la educación sexual en Chile?

Diego: ¿Existe educación sexual en Chile? La educación, en general, no es prioridad en Chile. La jornada de un profesor está lejos de poder ser un guía. La sexualidad no tiene un espacio en el programa educativo. En Chile se parcha. Cuando hay temas contingentes, se capacita un par de horas a la Jefa de UTP de un colegio y listo. Y las familias…¿A qué hora educan las familias? Al final, los jóvenes aprenden más de un youtuber o de la pornografía. Entre pares se habla. Pero es difícil hablar de sexualidad en familia cuando los conceptos y el lenguaje son tan distintos. Y en pareja; vivimos en una sociedad en donde la complacencia predomina. Por suerte las mujeres están ganando una batalla y defendiendo su opinión y decidiendo.

Chicos, he conocido muchas fiestas donde se practica el sexo sin condón. Ahí la gente sabe cómo se trasmite el VIH, ¿A qué creen ustedes que se deba esta falta de compromiso en el cuidado?

Gerardo: la respuesta es simple. ” A mi no me va a pasar”. Esa irresponsabilidad con uno y con los otros. La falta de educación respecto a los riesgos. Y la poca contención para entender que el VIH no impide desarrollarse ni llevar una vida normal. Es una enfermedad que no tiene cura pero se puede sobrellevar con responsabilidad.

¿Qué les diría a todos lo que no concretaron su relación o romance al saber que el otro era positivo?

Diego: Cada ejemplo es un caso distinto. Nosotros decidimos construir y aprender más allá del VIH. Quien sienta que encontró a la persona correcta, va a darlo todo para forjar un futuro y un proyecto. Pero, para eso, ambos deben saber y sentir lo que quieren. Lejos de un discurso correcto. Apoyarse. Comprenderse y complementarse. Como en cualquier relación.

¿Ustedes recomiendan contarlo o es mejor callar y cuidarse?

Gerardo: A modo muy personal; es imposible compartir la vida con alguien sin confiar algo tan fundamental. Pero es una cuestión individual, a pesar de lo importante y esencial que es que el otro te conozca tal cual eres.

¿Qué mensaje enviarían a la sociedad entera?

Gerardo: Volvamos a ser empáticos. Miremos a los otros a los ojos y respetemos; aprendamos y valoremos las diferencias. Todos convivimos y construimos la sociedad en que vivimos. Somos gestores de cambios.

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Chile. El VIH/SIDA y sus políticas de alianzas

por Jose Luis Díaz

Activista gay

Este 10 de septiembre distintas organizaciones de la sociedad civil se reunieron en ACCIONGAY para revisar las nuevas políticas que ha anunciado el Ministerio de Salud en torno a la prevención y detección del VIH/ SIDA

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En la reunión se reparó en la falta o nula participación de la sociedad civil organizada y de amplia trayectoria en la prevención, haciendo ver que esta nueva política se está realizando a espaldas de la ciudadanía, lo cual no solo estable una falta a la ley de participación ciudadana, ley 20.500, sino que también viola la propia ley de VIH, ley 19.779, la cual establece claramente la participación de la sociedad como un actor vinculante y no como un ente observador de la misma.

Por otra parte, resalta la discriminación que se presenta en la nueva publicidad de prevención del VIH/SIDA, la cual es vista desde el ministerio de salud desde un lugar de “detección” del VIH/SIDA y en ningún caso de prevención, siendo este último el punto más débil que enfrenta nuestro país y que ha quedado demostrado con el aumento progresivo del VIH/SIDA, aumento que se inicia en el primer gobierno del actual presidente.

Las organizaciones de la Sociedad civil ven con preocupación el giro político que esta implementado este gobierno frente a una situación que ya no fue detenida a tiempo y que requiere de que todos los actores involucrados en su prevención logren un trabajo coordinado, que apunte a la educación, prevención, concientización y detección del virus.

Por otra parte, se observa como el gobierno de turno desea romper los vínculos con la sociedad civil experta en VIH/ SIDA e incluir a nuevas organizaciones, esto con el objetivo de poner una cortina de humo frete a la realidad de la política excluyente de este gobierno y así trabajar con organizaciones “aliadas” que más bien avalan sus prácticas y nuevas políticas, las cuales se generan a las sombras de la ciudadanía.

Es por ello que las distintas organizaciones y activistas en prevención del VIH/SIDA han decido fortalecer su unión y seguir los canales legales, políticos y sociales para evitar que las nuevas “estrategias” de prevención del VIH/SIDA del actual gobierno sigan planificándose a la espalda de la sociedad civil.

Fundación Huésped. Criminalización del VIH: repudiamos el nuevo código de faltas de Mendoza

Desde Fundación Huésped expresamos nuestra preocupación por la redacción del artículo 126 del nuevo código de faltas que está en tratamiento en el Congreso Provincial de Mendoza con media sanción de la Cámara de Senadores que establece que “La persona que transmitiere enfermedad venérea o contagiosa, será sancionada con multa desde un mil quinientas (1.500) U.F. hasta tres mil (3.000) U.F. o arresto desde quince (15) días hasta treinta (30) días”. El mencionado artículo busca criminalizar a las personas que viven con enfermedades infecciosas con especial foco en las de transmisión sexual, como el VIH. Esta propuesta desconoce la evidencia científica irre able en relación a que la criminalización de las personas con VIH está generando más daños que beneficios en términos de impacto en la salud pública y en los derechos humanos.

HUesped

Ya en 2012 la sociedad civil internacional publicó la Declaración de Oslo repudiando la criminalización del VIH y en el último congreso de la Sociedad Internacional de Sida, en julio de este año, fue publicada la Declaración de Consenso de Expertos que indica que las leyes que criminalizan el VIH son inefectivas, injustificadas y discriminatorias.

En Argentina el 30% de las personas con VIH desconoce su situación, por lo que las políticas públicas debieran promover el testeo, no generar incentivos negativos que refuercen el estigma y la discriminación. Además, en una relación sexual consentida la responsabilidad en el cuidado es de los dos integrantes de la pareja, no solamente de quien sabe que vive con VIH. Por último, no es posible establecer pruebas de transmisión de VIH de un individuo a otro, ni siquiera con las herramientas científicas más avanzadas.

vihsida

Por todo ello, este artículo lleva a sanciones punitivas erradas al tiempo que mina los esfuerzos para abordar la epidemia de VIH. En virtud de lo expuesto solicitamos que se quite la penalización del Código de Faltas de manera de contribuir a la respuesta integral a la epidemia de VIH en nuestro país.

Fuente: Fan page Fundacion Huesped