Chile. Salir del Closet a los 60

El silencio lésbico del machismo latinoamericano

por Jose Luis Diaz

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El machismo en Latinoamérica y sobre todo en Chile es indiscutible, nuestro país se forja en cimientos patriarcales en donde el rol de la mujer fue siempre ser la sombra del hombre. Lamentablemente este machismo se reproduce en los espacios lgtb, pocas veces nos damos cuenta de las dinámicas que dejan a las compañeras lesbianas, bisexuales y transfemeninas al margen de la escritura, la investigación o el simple testimonio.

En esta ocasión no expondré cifras que enfrían el vínculo humano, más bien expondré un relato anónimo de una mujer que decidió romper su silencio a los 60 años.

Esta carta es anónima y cuenta con la debida autorización de la autora para presentarla.

Cuando me dijiste que escribiera que es salir Lesbiana a los 60. Me quede paralizada, pensé Yo, si Yo.  ¡Lesbiana! ¡guau!

Cuando cumplí 60 años me dije quiero vivir como siempre he querido hacerlo, baje barrera y me propuse ser feliz.

Hace dos años empecé a sentir una sensación y afecto hacia una chica, me asusté, se supone que no debía sentir esa emoción, me dije No, no puedes, y cada día ese sentimiento iba creciendo y cada vez, me decía: “No debes, No puedes.”  Hasta que un día me di cuenta que estaba enamorada de una mujer.  Lloré a mares.

Primero fué miedo, un terrible miedo y angustia y comencé a recordar lo que había guardado por décadas, soledad y angustia.

¿Qué hago?, ¿cómo me siento? ¿Que siento? Me preguntaba.

No tengo referencia, a quién le cuento, qué pensaran, que sentirán, pero lo que más me preguntaba es: qué siento yo.

Me dio rabia, mucha rabia y mucha pena, esa pena que duele, llanto, ¡no puede ser! ¡no quiero! ¡lo quiero! Mi cabeza era un revoltijo de emociones y sentimientos.

Entonces comencé a recordar lo que sentía, como me sentía, cuando empecé a sentir que me gustaban las chicas, las niñas, las mujeres.

No se podía, no se debía, era malo, muy malo sentir afecto o cariño “más allá de lo normal” hacia alguien del mismo sexo, era pecado, Dios te castigará, te irás al infierno.

En esos años ser gay o lesbiana era una enfermedad, un pecado mayor.  “Dios creó solo al hombre y como compañera a una mujer.

No había cabida para ser lesbiana o gay

Había que casarse, tener hijos, y tener una familia ¡como Dios manda!

Había que ocultarse y hacer lo que se debía, lo que esperaba la sociedad, lo normal, lo correcto.

Entonces ser por fuera, a la vista de los demás, lo que se esperaba de mí.

Había que ser señorita, suave, hablar bajito, no reírse fuerte

Entonces me convertí en una rebelde, según los demás, porque me gustaba jugar con hombres, a juegos de hombres, usar pantalones; no quería ser superchica, quería ser batman, supermano sheriff, casarme con una niña, (esa parte no la decía) pero en un juego, si me casé con una compañerita en 5 básico.

Buena para jugar a las bolitas, subirme a las panderetas, a los árboles y me gustaban mis amigas.

Decían:

-Se le pasara cuando se case y tenga hijos.

-Es amachada, marimacha, loquita, rebelde.

-Esta niñita necesita un marido pronto.

Me refugié en el deporte, ahí podía correr, saltar, jugar voleibol, competir. Entonces nadie decía nada, era buena, muy buena para los deportes.

Me casé, tuve 2 hijos, me volví a casar y enviudé.

Entonces fuí libre.  No libre aún no, todavía no se podía.

Me acordé de los años, fingiendo, que no se notara, que no se me saliera, hablar en femenino, no gritar, ser algo tontita, vestidos vaporosos, ¡Odio los zapatitos de charol!

¿Que si me gustaba una mujer?. ¡Noooooooo!, ¡es que es bonita y se ve bien, solo es eso y  nada mas!

¿Como me siento ahora? Liberada y asustada

Liberada por la carga que llevé tanto tiempo, esa doble vida, esa sensación de no poder ser yo.

Asustada, porque me cuesta manejarlo.

Soledad, si soledad, tengo pocos amigos que lo saben y mi hija. Porqué se está sola en este proceso, es un proceso interno de aceptación, de cuestionar, de asimilar de aceptar.

¡Asustada! ¿que hago ahora? ¿como lo enfrento con mi hijo? con la familia, con los amigos, amigas, ¿lo entenderán? ¿me comprenderán? ¿que dirán?.

Pero también liberada.

Sigo fingiendo cada día menos, lo que no soy, cada día un paso más lento, y cada día un poquito más segura.

Quería al principio que todos compartieran lo que soy, pero todavía no se puede, pero cada día me importa  un poco menos.

Se quedarán conmigo todos los que realmente me quieren y me acepten, el resto se irá, saldrán de mi vida y será bueno, no tendré que fingir ser lo que no soy.

Y cada día salgo un poco más, a veces a raudales a veces lento, pero ya no hay vuelta atrás y no me arrepiento.

Aunque todavía tengo que fingir con algunos amigos, familia, hermanos, mi hijo, sigo mi camino y mi transformación.

Hace poco converse con mi hija, de cómo me sentía sola y asustada.

Y me dijo:

-Mamá lo único que quiero para ti, es que seas feliz, tú no has cambiado nada, sigues igual, te siguen gustando las mismas cosas, pintar, leer, eres alegre, divertida, no has dejado de hacer las cosas que te gustan.

Lo que quiero es tu felicidad, quiero que por fin seas feliz, no me importa a quién ames, eso no cambia nada. Solo se feliz.

La ame con toda mi alma.

 

Poema o pensamiento para la chica que me enamore (hace dos años)

Como arriesgar a intentarlo,

Si ya el tiempo pasó lento, lento, muy lento.

Ahora estoy conmigo mirándome a los ojos

Y me busco adentro para saber lo inevitable

Sabiendo que nunca seré la misma.

Desde que me abrí a ser lo que soy

Y de repente sin saberlo, lo que siempre fui

Y no me escuche, me perdí en la vida.

Mi reloj se paró, hace tanto tiempo

Viví una mentira dentro de otra mentira.

Ahora no encuentro consuelo para esto

Tengo tanto miedo.

Demasiado apretado tengo mi corazón

Tanta historia en mi cuerpo que no se puede borrar

Basta con saberlo, basta que ya no me mienta

Pero me bastó tu mirada y este sentimiento

Guardado apareció

No sé si odiarte o amarte,

Por sacar lo que nunca antes salió.

Dedicado a todas las lesbianas y bisexuales que no supimos escuchar y que hoy viven en silencio su deseo de amar.

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Un estudio corrobora que son mas felices y saludables los matrimonios de adultos mayores LGBT

Las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans que tienen más de 50 años y que están casadas son más felices y gozan de mayor salud, de acuerdo con un estudio elaborado por la Universidad de Washington, se trata de la primera investigación en su tipo al abordar las perspectivas de los adultos mayores LGTB.

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Norma y Cachita 

La investigación reveló que las relaciones de pareja de largo plazo tenían como resultado un aumento en un conjunto de beneficios en comparación con las personas solteras o personas en relaciones poco estables. Entre los beneficios se encuentra la estabilidad económica, la felicidad, la salud y el acceso a servicios de salud y otras concesiones legales que otorga el matrimonio igualitario.

“El matrimonio entre personas del mismo sexo es uno de los cambios recientes más profundos en la política social de la historia. Pasó de ser una quimera a un realidad legal”, señaló Jayn Golsen, autor principal del estudio.

Para la realización del estudio fueron entrevistados más de 1800 personas LGTB que estaban en un rango de edad por encima de los 50 años. Al analizar los grupos se encontró que un cuarto de los participantes se encontraba casado, una cuarta parte se encontraba en relaciones de largo plazo y el resto de la muestra declaró ser soltera.

El mismo amor que se profesan parejas heterosexuales…

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Las personas LGBT que no se encontraban en una relación fueron más propensos a presentar una discapacidad, tener una menor calidad de salud física y física y desarrollarse en ambientes sociales poco armoniosos. Además, gran cantidad de las personas LGBT solteras habían vivenciado la perdida de una pareja sentimental, especialmente entre hombres homosexuales.

Las personas casadas que formaron parte del estudio indicaron llevar con su pareja un promedio de 23 años juntos. Mientras que las relaciones de largo plazo tenían un promedio de duración de 16 años.

Las personas estudiadas dijeron que consideraban el matrimonio proporciona beneficios de seguridad social y económica, aun así los solteros señalaron tener dudas sobre contraer matrimonio, mientras que las parejas que tenían relaciones de largo plazo dijeron que no sentían la necesidad de casarse.

Una gran cantidad de personas LGTBI mayores en relaciones a largo plazo no se siente la necesidad de que el matrimonio, dice Goldsen.

“Cada vez más personas mayores están viviendo juntas y fuera del clóset. Antes de las leyes sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el país, las parejas vivían juntas, pero el matrimonio civil no era parte de la historia”, señaló Jayn Goldesen, autor de la investigación, que recibió el nombre “The Changing Context of Marriage and Health and Quality of Life for LGBT Older Adults”.

Puedes revisar el estudio aquí.

Fuente: QMayor.com